Únete a la revolución SaaS: las mejores aplicaciones para realizar tu trabajo en cualquier lugar y en cualquier momento sin pagar licencias

Las llamadas aplicaciones están dando mucho que hablar. Pueden ayudarte a hacer tu trabajo de forma más sencilla, rápida, flexible y económica. Por eso, seguro que como freelance te interesa conocer un poco más sobre ellas. Vamos a tratar de ayudarte:

¿Qué significa SaaS? Son las iniciales de Software as a Service; es decir, el software como servicio. Gmail, el servicio de correo de Google, es quizá el ejemplo más conocido de SaaS, aunque hay muchísimos más. Antes sólo podías acceder a tu correo desde tu ordenador personal. Con Gmail, puedes consultar tus mensajes desde cualquier punto del planeta. Sólo necesitas una conexión a Internet.

¿Cuál es la filosofía de SaaS? Es muy sencilla: consiste en proporcionar al usuario, a través de Internet, las aplicaciones, servicios y herramientas que éste necesita. La información se aloja en los servidores de la empresa que proporciona el servicio. De esta forma, SaaS constituye una alternativa a la filosofía anterior, basada en la instalación local -en cada ordenador- de los diferentes programas. Con SaaS se acabaron los CDs de instalación. El “programa” está en Internet.

Para todos los gustos. El número de aplicaciones SaaS es cada vez mayor y, como hemos visto en posts anteriores, cubre todas las necesidades de los freelance: hojas de cálculo, documentos de texto, presentaciones, creación de facturas, traductores, herramientas de diseño gráfico, gestores de proyecto y un largo etcétera.

Las VENTAJAS de SaaS son muy claras:

Movilidad. Podemos acceder a las aplicaciones que más nos interesan desde cualquier lugar del planeta. Sólo necesitamos una conexión a Internet. Se acabó la “estrategia del caracol”. Con las aplicaciones SaaS ya no tenemos que llevar a cuestas toda nuestra información. Simplemente, accedemos a ella cuando la necesitamos. Si, por ejemplo, utilizamos una hoja de cálculo SaaS, al acceder a ella desde cualquier ordenador podremos recuperar todos los archivos que hemos ido generando con anterioridad.

Comodidad. Las aplicaciones SaaS están en Internet. De esta forma, evitamos las complicadas instalaciones de programas, y las descargas periódicas de actualizaciones. Además, como hemos mencionado antes, ya no tenemos que preocuparnos de llevar siempre nuestros documentos con nosotros. Podemos recuperarlos y actualizarlos desde cualquier lugar.

Ahorro. En los programas de SaaS no se paga por licencias, a diferencia de lo que sucede con los programas de software tradicionales. Algunas aplicaciones SaaS permiten el pago por uso: si lo utilizas, pagas; si no, no. Muchas otras aplicaciones son incluso gratuitas.

En cualquiera de los casos, el ahorro es notable. Para las pequeñas empresas y organizaciones, SaaS supone un gran ahorro en infraestructura y en el mantenimiento de datos: no hace falta comprar servidores, y no es necesario un conocimiento experto para administrar, actualizar y mantener los datos. La empresa que proporciona la aplicación SaaS se encarga de hacerlo por el usuario.

Facilidad de uso. Generalmente, las aplicaciones SaaS son menos complejas y mucho más fáciles de usar que los programas tradicionales. La exigencia de trabajar siempre con conexión -con las limitaciones de ancho de banda que eso implica- ha hecho que se centren en realizar tareas específicas, y que no traten de abarcar demasiados campos a la vez. Además, dado que no funcionan por licencias, las empresas que crean aplicaciones SaaS no tienen la necesidad de generar nuevas versiones todos los años para “vendérselas” al cliente.

Interacción. Si el usuario lo desea, puede compartir con sus clientes y colaboradores sus documentos, hojas de cálculo, apuntes y anotaciones, sus ideas y, en definitiva, toda la información que va generando. La plataforma web hace posible incluso una edición conjunta y simultánea de un documento.

¿Por qué SaaS es una pequeña revolución? Una comparación puede ayudarnos a explicarlo: hace poco más de un siglo, las empresas tenían que encargarse de generar la energía que necesitaban para desarrollar su trabajo. Utilizaban, para ello, maquinaria pesada. Por ejemplo, motores de vapor. El momento en que estas empresas consiguieron finalmente “engancharse” a la red eléctrica fue toda una revolución: el ahorro fue gigantesco y, además, las compañías pudieron centrarse en su negocio.

De forma análoga, el desarrollo de la Red de conocimiento de Internet y del software como servicio puede suponer toda una revolución, especialmente para las pequeñas empresas y los profesionales freelance. Hoy ya no necesitas invertir un dineral en servidores ni en asesoramiento técnico para disfrutar de un servicio de correo tan potente y flexible como Gmail. Tampoco hace falta que dediques todo el presupuesto del año a comprar licencias anuales de programas que seguramente nunca vas a aprovechar al máximo. Prueba las aplicaciones SaaS que realmente son útiles para tu trabajo y elige la que más te convence.

Nada es perfecto… La filosofía SaaS no es perfecta, claro. Tiene sus inconvenientes. Estos son los más destacados:

-Dependencia: si la conexión a Internet se cae (corte en el suministro, problemas técnicos de la empresa proveedora, etc.) ya no puedes seguir trabajando.

-Seguridad: tus datos están en los servidores de la empresa que proporciona el servicio, por lo que debes asegurarte de que cumple la Ley de Protección de Datos, y de que en caso de abandono del servicio, puedes recuperar tus datos sin problemas.

En cualquier caso, el balance de las aplicaciones SaaS parece especialmente positivo para las pequeñas empresas y los profesionales freelance, que cuentan con recursos limitados y necesitan concentrar todo su esfuerzo en su negocio.

¿Qué opinas? ¿Has probado alguna vez un servicio SaaS?

1 comentario sobre “Únete a la revolución SaaS: las mejores aplicaciones para realizar tu trabajo en cualquier lugar y en cualquier momento sin pagar licencias”

  1. El BLOG de José Cabrera » Archivo del weblog » Pymes 2.0: transformando la colaboración en productividad y resultados dijo:

    [...] inversión en infraestructura, ni cambios sustanciales en los procesos de negocio. El modelo de “software como servicio” -Software as a Service (SaaS) en inglés- supone una auténtica revolución para las pequeñas y [...]

Deje un comentario