
En teoría, para convertir tu idea de negocio en un proyecto empresarial deberías repasar unos cuantos puntos básicos. Los freelance podemos ahorrarnos muchos de ellos, porque normalmente no tenemos socios, ni gente a nuestro cargo, ni un local diferente de nuestro domicilio; y para arrancar no necesitamos maquinaria pesada: nos basta con un ordenador, una conexión a Internet, una impresora y algún que otro bolígrafo.
En cualquier caso, puede resultar muy útil revisar, aunque sea por encima, los pasos recomendados a la hora de montar un negocio más o menos tradicional. Hay puntos que pueden servirnos para afinar nuestra estrategia, y otros que nos ayudarán a conocer mejor algunas herramientas de marketing consolidadas, y a analizar el mercado, nuestros clientes potenciales y la competencia. Aquí va un mini-resumen:
El plan de negocio es un documento en el que se expone el propósito general de una empresa, y se analiza la viabilidad técnica, económica financiera y comercial del proyecto. Aborda temas como el modelo de negocio, la estructura de la organización, la fuente de inversiones iniciales, el personal necesario junto con su método de selección, la filosofía de la empresa y su plan de salida. Debe tratarse de un documento vivo, es decir, debe ser actualizado constantemente para reflejar cambios no previstos con anterioridad.
Un plan de negocio razonable, que justifique las expectativas de éxito de la empresa, suele resultar fundamental para conseguir financiación.
2. Los socios
¿Sólo o acompañado? Si vas a montar el negocio con otros socios, debes definir cuáles son los socios adecuados, y en qué medida van a estar implicados en el proyecto. Entre todos, debéis definir el riesgo bancario que hay que asumir, los criterios de inversión, el capital social, la misión de la empresa, la política salarial, las diferencias entre socios y trabajadores, las condiciones de salida de los socios y los trabajadores, y las normas de funcionamiento.
El punto de partida de cualquier negocio es la definición de la actividad de la empresa. Tienes que definir cuál es el modelo de negocio: cuáles van a ser los productos y servicios que vas a ofrecer, a quién van dirigidos, que necesidades satisfacen y, cómo no, de dónde van a salir los beneficios.
Una de las preguntas clave es determinar qué es lo que tu idea aporta de diferente sobre lo que ya existe. ¿Ofrece alguna innovación? ¿Es capaz de destacar por algo?
4. Análisis de mercado
El objetivo es conocer la situación actual de nuestro sector: las barreras de entrada, la existencia de posiciones dominantes, la normativa existente, el peso de las nuevas tecnologías, etc.
El análisis también debería definir las tendencias del mercado: si crece, disminuye o es estable; la evolución de los productos y servicios, y las razones que motivan esas tendencias.
5. Identificación de la competencia
Debemos responder a las siguientes preguntas: Cuáles son las empresas competidoras, cómo funcionan (su estructura, sus precios), cuáles son los ámbitos de influencia de estos competidores, cuáles son las ventajas diferenciales de cada una, la cuota de mercado que ocupan, etc.
Este conocimiento nos debe permitir posicionarnos respecto a la competencia, destacando nuestros aspectos diferenciales.
Llevado al campo freelance, este paso consistiría en ver qué ofrecen los freelance que trabajan en tu área de actividad, cuánto cobran, etc.
6. Identificación de la demanda
Consiste en determinar cuáles son los perfiles de nuestros clientes potenciales, cuánto están dispuestos a consumir y cuáles son las razones que les impulsan a comprar productos y contratar servicios.
7. Identificación de proveedores
¿Necesitas algún proveedor de productos o servicios? ¿Qué vas a necesitar y en qué cantidad?
A la hora de elegir el proveedor: analiza sus ofertas (calidad, precio, plazo de entrega) y selecciona varios proveedores, porque siempre es recomendable trabajar con más de uno
8. Equipo humano
Si tu negocio necesita un equipo, tienes que buscar un equilibrio entre atender la demanda y generar un volumen de negocio que genere rentabilidad, con una estructura racional y coherente con la actividad que desarrollas. En otras palabras, necesitas un equipo capaz de generar un volumen de negocio que te permite obtener beneficios; para lograrlo, no puede estar sobredimensionado, porque los costes del equipo liquidarían la posibilidad de obtener rentabilidad
9. Plan de Marketing
Consiste en realizar un plan sobre el producto o servicio, el precio, la distribución y la comunicación de nuestra actividad empresarial. El objetivo es disminuir los riesgos típicos de la improvisación. Este plan debe contener los siguientes elementos:
10. Una fórmula jurídica
¿Cuál es el modelo jurídico que mejor se ajusta a tu estructura, tu actividad y tus necesidades?
11. Financiación
El plan de financiación sirve para definir la procedencia y la cantidad de dinero que necesitas para poner en marcha la empresa o para ampliar una nueva línea de negocio. Hay que definir si el dinero proviene del capital aportado por los socios (recursos propios) o si bien puede tratarse de un préstamo bancario u otro tipo de créditos (leasing, renting, etc.), o terceras personas como Capital Riesgo, Inversores privados… (recursos ajenos).
12. Tesorería
Deberías ser capaz de llevar al día todas tus cuentas, para mejorar tu capacidad de previsión y anticipación. Afortunadamente, existen bastantes aplicaciones online que pueden facilitarte mucho el trabajo: Facturagem para tus facturas, Less Accounting para la contabilidad, incluido kilometraje y gestión de gastos, Ventasgem para realizar tus previsiones de venta, etc.
13. Ayudas y subvenciones
Las ayudas y las subvenciones nunca pueden ser la base de la supervivencia de tu negocio, pero pueden ayudarte en momentos determinados. Así que debes investigar cuáles son las subvenciones disponibles antes de tomar cualquier inversión económica.
14. Cronograma de puesta en marcha
Crea un calendario con las principales etapas, tareas y actividades que debes llevar a cabo para arrancar tu proyecto. Esa será tu hoja de ruta.
Y después de repasar todo esto, te queda la parte más divertida: tirarte a la piscina.
Puedes ver la información detallada en la página de CEN Emprende.