El poder de la nostalgia. El blog como recordatorio
Seth Godin nos habla sobre el poder que la nostalgia ejerce en nuestras vidas, y su correspondiente influencia en el marketing:
Kodak creó un mercado de 1.000 millones dándole a la gente una herramienta con la que alimentar su nostalgia. No hacemos fotografías para conocer lo que ya estamos viendo… eso ya lo sabemos. Hacemos fotografías porque nos sentimos bien al saber que años más tarde, cuando la nostalgia del momento se manifieste, estaremos preparados.
La gente del marketing dedica mucho tiempo a las emociones de los demás: alegría, amor, envidia, inseguridad, avaricia… Sin embargo, la nostalgia no se explota suficientemente. Y creo que ahí tenemos una oportunidad.
¿De verdad la nostalgia no se explota lo suficiente?
Habría que definir cuánto es suficiente, porque el hecho es que ya hay bastantes campañas publicitarias que están utilizando la música y los programas de televisión de décadas pasadas -especialmente los 80- para llamar la atención sobre sus nuevos productos. Es el caso de los anuncios en TV de los zumos Minute Maid Antiox y del nuevo Seat Ibiza (25 aniversario). Utilizando el gancho de la nostalgia, se apela directamente a los que fueron niños y niñas en los 80, y hoy son consumidores con todo el potencial.
Este filón se sigue explorando a fondo también en los productos culturales, con un montón de revivals televisivos tipo Los mejores años. La batalla de las décadas, y el éxito de musicales como Hoy no me puedo levantar y obras teatrales estilo Espinete no existe. Por no hablar de los discos recopilatorios, y los reencuentros entre artistas que llevan 20 años sin tocar juntos, y ya prácticamente usan muletas…
Parece, pues, que la nostalgia como oportunidad de negocio no ha pasado desapercibida para la gente del marketing. Al menos no por aquí.
El blog como recordatorio
Tirando del hilo de la nostalgia, Seth Godin nos propone un consejo para recopilar el trabajo que vamos realizando, de manera que podamos recordarlo/analizarlo más adelante (con mayor o menor melancolía):
Cuando estás haciendo algo importante, por ejemplo, lanzar un gran proyecto, o una nueva empresa, o una campaña que pretende cambiar las cosas, mantén una especie de “cuaderno de recortes”. No me refiero a un bloc de notas, en el que apuntar los datos, sino a un cuaderno en el que puedas incluir las diferentes fotografías de lo que vas haciendo, las citas, los recortes de prensa, las actividades que vas realizando…
Las razones para hacerlo son dos: primero, te sentirás feliz después (todavía conservo cuadernos de recortes de mis proyectos anteriores) y segundo y más importante, te recordará que estás haciendo algo importante, y que tu tiempo es precioso.
Bueno, creo que a ese “cuaderno de recortes” hoy se le llama blog. Y, efectivamente, aunque en el momento escribir cada entrada requiere un esfuerzo importante -al fin y al cabo estamos en mitad de un proyecto- luego puede resultarnos muy útil para recordar y analizar con detalle el trabajo que hemos ido realizando.
Y, sobre todo, para mostrar ese trabajo, paso a paso, a los clientes actuales y potenciales. De ahí que en los últimos tiempos hayan aparecido los “blogs de desarrollo”, en los que se explican los avances del proyecto antes de realizar el lanzamiento oficial. Así lo hicieron en la web de turismo de Suecia, hasta que lanzaron la versión definitiva de la comunidad.
En ese sentido, el blog es el mejor escaparate: todo a la vista. ¿No crees?
Puedes leer el post de Seth Godin Nostalgia is a basic human emotion.
