Disfruta de las vacaciones sin poner en riesgo tu negocio
Se va acercando la época en que la gente empieza a coger vacaciones. Todos necesitamos descansar de vez en cuando para recuperar fuerzas y volver al trabajo con energía. Pero el caso de los profesionales freelance es un poco especial, porque no pueden “abandonar su negocio” de cualquier manera, sin tener en cuenta a los clientes.
¿Qué es lo que debes tener en cuenta antes de marcharte de vacaciones para no poner en riesgo tu negocio?
Aquí tienes unos buenos consejos:
1. Adelanta trabajo
Si tus único ingresos proceden de tu actividad como freelance es evidente que si dejas de trabajar, dejas de cobrar. Para paliar esta situación, y para despejarte el camino de cara a las vacaciones, intenta adelantar un poco de trabajo (y de ingresos) en tu día a día.
Basta con que planifiques tus tareas teniendo en cuenta el parón de las vacaciones, y con que aprietes el acelerador unas semanas antes de marcharte. Además de ahorrar para tus vacaciones, podrás descansar un poco más tranquilo sabiendo que no has dejado ningún fuego encendido.
2. Elige bien las fechas
Elige las fechas en las que tienes menos carga de trabajo, de forma que las vacaciones no supongan una gran merma en tus ingresos habituales.
Viajar fuera de la temporada alta suele ser una excelente opción: todo está más barato y menos saturado. Pero también es cierto que el mes de agosto suele ser tradicionalmente flojo para la actividad económica, y muchos profesionales se ven obligados a cogerse las vacaciones justo entonces. Normalmente también tendrás que conjugar las necesidades de tu negocio con la disponibilidad de tu pareja o familia.
3. Si llega un momento adecuado, no te lo pienses
A veces es mejor aprovechar el momento de bajón en cuanto llega. Si estás agotado y de repente surge una semana sin trabajo a la vista, lo más práctico es que aproveches para cogerte unas vacaciones. Nunca se sabe que ocurrirá más adelante: puede que todo el trabajo vuelva de golpe y ya no haya descanso posible… Así que aprovecha el momento. Ser flexible consiste también en esto.
4. Informa a tus clientes, entérate de sus planes
Está muy bien que configures un mensaje de auto-respuesta para el correo electrónico, pero no es suficiente. Lo ideal es que comuniques a tus clientes que te coges unas vacaciones. Deberías hacerlo al menos con tus clientes importantes, aquellos que, muy posiblemente, requerirán tus servicios mientras estás fuera.
Si hace falta, llámales por teléfono o incluso queda con ellos. Es mucho menos brusco que toparse de repente con un auto-reply, y además podrás enterarte de sus planes. Si tienen algún nuevo proyecto en mente, puedes planificarlo todo para tu vuelta, de forma que tu cliente se quede tranquilo y tú te asegures trabajo para cuando regreses a la actividad normal.
Este es el gran secreto de la comunicación clara y fluida: si todos los actores tenéis la información adecuada podéis tomar decisiones que beneficien a las dos partes.
5. Externaliza
Incluso si te organizas bien, es posible que tu marcha deje en la estacada a alguno de tus clientes, o que te haga perder una buena oportunidad. Quizá puedes modificar las fechas, pero tampoco puedes renunciar a tus vacaciones siempre que alguien requiere tus servicios. No descansarías nunca… Así que en ocasiones tendrás que jugar el comodín de la externalización: pásale el trabajo a alguien de tu confianza, un profesional que sabes que va a cumplir.
Desconectar o no desconectar, esa es la cuestión
Por definición, las vacaciones son para descansar, salir de la rutina y recuperar fuerzas. Eso es lo que deberías hacer. Si no consigues desconectar, el resto del año puede convertirse en una cuesta arriba demasiado larga.
Desafortunadamente, muchos profesionales no pueden “perderse” del todo ni siquiera en vacaciones. Si, por la razón que sea, necesitas estar conectado a la realidad, estas son algunas de las herramientas que deberías incluir en tu equipaje:
- Un teléfono con correo electrónico
- Tu portátil. Un netbook puede ser más que suficiente: pesa y ocupa mucho menos.
- Conexión 3G mediante USB. De esta forma te aseguras -con pocas excepciones- que vayas donde vayas podrás acceder a la información, aunque el ancho de banda no sea siempre todo lo grande que te gustaría.
- Una memoria USB que te permitirá hacer un backup de los trabajos. Aunque tu portátil tenga un problema, podrás recuperar el trabajo realizado durante tus vacaciones.
- Contraseñas. Asegúrate de que conoces todas las contraseñas que vas a necesitar para realizar tu trabajo. Es muy triste no poder conectarse porque no conoces el PIN del usb 3G.
Sobre el sitio al que viajas
Si, a pesar de todo, necesitas estar conectado, estas son algunas de las cosas que deberías saber sobre el sitio al que viajas:
Cobertura telefónica. Es una cuestión realmente importante, tanto si quieres conectarte como si, al contrario, lo último que quieres hacer es conectarte…
Wifi. ¿El hotel o la casa a la que vas tiene conexión wireless?
Fuentes de alimentación. Infórmate: No serías el primero que, nada más llegar, se tiene que poner a buscar un adaptador por las tiendas de la zona (si las hay).
Y tú, ¿qué haces antes de marcharte de vacaciones?
Puedes consultar el artículo 15 Tips to Keep Your Freelance Business Going While on Vacation, publicado por Tom Walker en FreelanceFolder.

11 de octubre, 2010 - 17:06
Mmmm, en mi ultima experiencia, sali de vacaciones en mi empleo regular, avise que iba a salir de la ciudad y como quiera me llaman porque hay un problema… sugerencia, apagen su celular, estamos de vacaciones, y como quiera recalcar que estaremos fuera de la ciudad.