Cómo justificar una tarifa freelance más alta

RocketDe acuerdo: eres un profesional brillante, y la calidad de tu trabajo está por encima de la media. Pero, por muy cierto que esto sea, no te resultará sencillo convencer al cliente para que pague una “por encima de “.

Hoy vamos a darte unos cuantos argumentos que te ayudarán a justificar una tarifa “elevada”:

1. Construye un portfolio adecuado a tus expectativas

No vas a convencer a nadie para que pague 60 euros/hora si tu página web es un desastre, y si tu portfolio refleja una experiencia profesional más que discreta. Dicho en otras palabras, diseñar el blog de tu tío, o escribir el guión para una obra de colegio puede no ser suficiente para convencer al cliente de tus capacidades…

Detecta tus puntos fuertes y aprovecha tus bazas. Extrae tus mejores experiencias profesionales, aquellas que por la visibilidad del cliente, o por la calidad del producto final, van a transmitir una gran imagen sobre tu trabajo. A veces, los pequeños clientes nos permiten realizar grandes proyectos. Trabajando para grandes clientes, en cambio, conseguiremos un reconocimiento casi independientemente del resultado final.

Ordena y presenta ese material de forma que el cliente acabe convencido de tu talento y tus capacidades.

2. Elabora presupuestos detallados (y que seas capaz de defender)

Si tu trabajo es excelente, y el cliente lo percibe así, tu tarifa puede ser más elevada, y por lo tanto tus presupuestos pueden ser más caros que los de la . Pero esto no significa que puedas “inventarte” una cifra cualquiera. Deberías ser capaz de argumentar hasta el último decimal, de forma que si el cliente te pide explicaciones tú puedas darle una respuesta razonada y convincente.

Un detallado, bien organizado y presentado, hará ver al cliente que tu trabajo es serio desde el principio. Es decir, que cobras más porque eres muy bueno, pero que tus estimaciones son serias y rigurosas.

3. Consigue testimonios

Nada transmite más confianza y seguridad que el testimonio de un cliente satisfecho. Propón -amablemente- a algunos de tus clientes que resuman su experiencia profesional contigo en un par de frases (elogiosas, claro). Una vez que hayas conseguido su autorización -imprescindible- utiliza ese mensaje para reforzar tu propuesta a los futuros clientes: en el blog, en la web, en tu portfolio, etc.

Ponte en la piel del cliente: antes de invertir una cantidad, necesitas estar seguro de que has elegido al profesional adecuado. La experiencia positiva de clientes anteriores es el mejor antídoto contra el miedo y la desconfianza.

4. No regatees

En los rastrillos se regatea, en las tiendas “de prestigio” no. Se supone que si cobras una tarifa alta es porque tu servicio es de una calidad superior, así que será mejor que no entres en el juego del regateo. De lo contrario, perderás credibilidad. Si te plantas en el , harás ver al cliente potencial que tu oferta es seria y meditada. Esto nos lleva a la siguiente clave…

5. Aprende a aceptar las negativas

Con una tarifa elevada no puedes pretender que todo el mundo te diga que sí. Es el camino que has elegido, así que acostúmbrate a “perder” ciertas oportunidades. Piensa que, si no estaban dispuestos a pagar el precio que consideras justo, simplemente no te interesan como clientes…

6. Apunta a las empresas adecuadas

Si tu tarifa es alta, es evidente que el quiosco de pipas que está justo debajo de tu casa no va a estar interesado en tus servicios.

En otras palabras: olvídate de ese gran grupo de empresas que toman sus decisiones basándose exclusivamente en el precio más bajo.

Debes escoger con inteligencia las empresas a las que diriges tus esfuerzos de promoción, para no malgastar esfuerzos de forma inútil. Seguramente tendrán unas determinadas dimensiones -no serán demasiado pequeñas- y lo que es más importante, serán capaces de apreciar un trabajo de mayor calidad.

¿La tarifa que propongo es realista?

Pronto descubrirás si tu tarifa es viable o no; es decir, si se ajusta a la percepción que los clientes potenciales tienen de ti y de tu trabajo, y en qué medida lo hace.

Es muy sencillo: si todos los clientes rechazan tus presupuestos, entonces está claro que estás por encima del mercado; si, en cambio, todo el mundo acepta tus presupuestos sin rechistar, entonces es muy posible que estés cobrando menos de lo que deberías.

Un trabajo excelente

Una vez que has conseguido convencer al cliente de que eres la persona adecuada, llega el momento de demostrarle que el precio que va a pagar es justo. Como es lógico, si tienes una tarifa elevada no puedes permitirte los errores típicos de los principiantes: debes realizar un trabajo de gran calidad, y siempre en el plazo comprometido.

Si todo sale bien, el cliente acabará satisfecho y no dudará en volver a contar contigo para futuros proyectos, sin discutir demasiado el precio. Incluso hablará bien de ti a sus compañeros de actividad, y a sus conocidos. Esa será tu mejor campaña de promoción.

El riesgo es evidente: si algo falla, el cliente se sentirá engañado. Y ni siquiera tendrá el consuelo de decir esa frase tan típica: “Con lo que he pagado, no podía esperar más…”

1 comentario sobre “Cómo justificar una tarifa freelance más alta”

  1. Jesús dijo:

    Interesante artículo… pero mucho me temo que, más que convencer al cliente, el cliente ya tiene que venir convencido para ese tipo de tarifas. Y aunque algunos lo van asimilando, el que no se ve pagando por un servicio mejor, casi nunca lo va a hacer. Es mejor buscar clientes del tipo que SÍ estén dispuestos a pagar por calidad, que intentar formar o convencer. Aunque por intentar nada se pierde, claro…

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