Cómo acortar tu jornada de trabajo sin reducir la productividad
Miércoles, 29 de junio de 2011
A estas alturas, seguro que ya te has dado cuenta de que hacer la misma tarea puede llevarte 45 minutos o 5 días, dependiendo del plazo de entrega. Y de que puedes producir lo mismo en 5 horas que en 10, según cómo organices tu trabajo.
Esto es, precisamente, lo que te proponemos hoy: si eres capaz de marcarte un plazo límite para cada tarea que realizas, puedes acabar acortando la duración de tu jornada de trabajo, sin que por ello la producción se vea afectada.
¿Cómo es esto posible?
Básicamente, porque las fechas de entrega tienen un poderoso efecto psicológico sobre nuestra motivación y nuestra capacidad de trabajo:
1. La presión de una fecha de entrega nos ayuda a concentrarnos en lo esencial, en lo que es verdaderamente importante para el proyecto, y evita que nos perdamos en detalles sin importancia. De esta forma, los plazos límite nos ayudan a ser mucho más eficientes
2. Los plazos límite nos ayudan a evitar las distracciones. Como habrás podido comprobar, cuando estás cerca de una fecha de entrega no suelen entrarte ganas de ver la televisión, o de consultar el Facebook. Y al contrario: cuando no tenemos un plazo límite, cualquier pequeño detalle es una buena excusa para distraerse.

Ser un profesional freelance no resulta sencillo. En parte, porque nos enfrentamos a las siguientes dificultades:

Cargando...