Cómo acortar tu jornada de trabajo sin reducir la productividad

Reloj mundialA estas alturas, seguro que ya te has dado cuenta de que hacer la misma tarea puede llevarte 45 minutos o 5 días, dependiendo del plazo de entrega. Y de que puedes producir lo mismo en 5 horas que en 10, según cómo organices tu trabajo.

Esto es, precisamente, lo que te proponemos hoy: si eres capaz de marcarte un plazo límite para cada tarea que realizas, puedes acabar acortando la duración de tu jornada de trabajo, sin que por ello la producción se vea afectada.

¿Cómo es esto posible?

Básicamente, porque las fechas de entrega tienen un poderoso efecto psicológico sobre nuestra motivación y nuestra capacidad de trabajo:

1. La presión de una fecha de entrega nos ayuda a concentrarnos en lo esencial, en lo que es verdaderamente importante para el proyecto, y evita que nos perdamos en detalles sin importancia. De esta forma, los límite nos ayudan a ser mucho más eficientes

2. Los plazos límite nos ayudan a evitar las distracciones. Como habrás podido comprobar, cuando estás cerca de una fecha de entrega no suelen entrarte ganas de ver la televisión, o de consultar el Facebook. Y al contrario: cuando no tenemos un plazo límite, cualquier pequeño detalle es una buena excusa para distraerse.

3. Como muchas otras situaciones de tensión, los plazos nos ayudan a generar adrenalina, y esa adrenalina estimula nuestro sistema nervioso; nos motiva, nos activa y nos da energía para completar el trabajo

4. Cuando disponemos de “mucho tiempo”, solemos dar vueltas y más vueltas a lo mismo en busca de una perfección que, en realidad, nunca llega. Eso hace que desperdiciemos mucho tiempo, y nos empuja a demorarnos una eternidad antes de dar algo por terminado. Con los plazos límite, ese “afán de perfeccionismo” que tanto ralentiza nuestro trabajo simplemente desaparece.

5. Si concentras tu trabajo, siempre estás más fresco para crear y para innovar. A partir de un cierto número de horas, el trabajo se hace cada vez más lento y más pesado; y el agotamiento y el aburrimiento acaban por trasladarse a nuestra . En cambio, si aprovechas bien el tiempo, puedes acabar el trabajo mucho antes. De esta forma, tu cuerpo y tu mente siguen despiertos para abordar y desarrollar nuevas ideas que exigen más ingenio y creatividad.

Cómo acortar tu jornada de trabajo

Asigna un plazo límite para cada tarea. Normalmente asignamos plazos de entrega a los proyectos. Pero un proyecto puede durar varias semanas, e incluso meses, y esos plazos no son suficientes para mantener la tensión y el control sobre nuestro trabajo. Por eso es necesario partir el proyecto en tareas más pequeñas, y asignar un plazo límite de entrega a cada una de esas tareas. Es importante distinguir entre las entregas públicas –las que te comprometes a realizar con el cliente- y las privadas –las que te impones a ti mismo para avanzar con mayor rapidez.

Consigue que tus plazos de entrega sean realistas pero, al mismo tiempo, ambiciosos. No tiene ningún sentido marcarse un plazo que resulta imposible de cumplir. Pero, por otro lado, establecer una fecha límite demasiado holgada hace que nos quedemos sin motivación, y nos invita a relajarnos. Hay que buscar una buena síntesis: un plazo que nos exija y nos motive, que nos ayude a mantener la tensión, pero que resulte realista.

Identifica las tareas esenciales. Si quieres trabajar a buen ritmo, es esencial que aprendas a distinguir aquellas tareas que resultan esenciales, y que deben ser realizadas primero, de aquellas otras accesorias, que pueden ser dejadas para un poco más adelante, o incluso obviadas en caso de urgencia.

Trabajar a buen ritmo tiene premio. Piensa siempre que si consigues realizar el trabajo en menos horas podrás disponer de tiempo para hacer lo que más te gusta: estar con la familia, ver a tus amigos, ir al cine, hacer deporte, etc.

Cumple los plazos que te has marcado, pero sé flexible. Es evidente que los plazos de entrega solo funcionan si los cumples. Pero, al mismo tiempo, siempre necesitas un poco de flexibilidad para hacer frente a los imprevistos. No te quedes estancado. Si es necesario, reajusta tus plazos y sigue adelante.

Puedes consultar el artículo Increase Your Productivity By Shortening Your Work Day, publicado por Lexi Rodrigo en FreelanceFolder.

1 comentario sobre “Cómo acortar tu jornada de trabajo sin reducir la productividad”

  1. Adam dijo:

    Esto seria muy bonito si se pudiese hacer realmente, porque en el caso que realmente puedas recortar el plazo de entrega sin bajar la calidad del servicio, lo que haras es coger mas trabajos para hacer la jornada entera y aprovechar a ver si entra un poco mas de cash,,, y mas en los tiempos que estamos, que todo esta muy dificil….
    És solo mi opinion desde mi ignorancia.

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