Diseño con malas intenciones: 9 prácticas utilizadas por el lado oscuro
Sábado, 11 de septiembre de 2010
Uno de los objetivos básicos del diseño es atraer y retener la atención del usuario. Y como vamos a comprobar, hay profesionales que están dispuestos a pasarse al “lado oscuro” para conseguirlo.
¿Dónde está el límite?
Evidentemente es lícito atraer al visitante con una propuesta interesante, llamativa, útil, innovadora. Y para ello podemos manejar con creatividad e inteligencia los recursos de que disponemos: las tipografías, las imágenes, los mensajes, los colores, la disposición de las formas, el orden de los contenidos, y un largo etcétera.
Pero lo que nunca deberíamos hacer es tenderle una trampa al usuario para:
1. obligarle a hacer algo que no desea
2. retenerle en nuestras “garras” contra su voluntad
Y es que, cuando el diseño no respeta la libertad del usuario podemos hablar de “diseño con malas intenciones”. En darkpatterns han recogido algunas de las “malas prácticas” que más se han extendido. Os presentamos lo más interesante:
1. Entrar es fácil, salir es muy difícil
Seguro que muchas veces has pensado en lo fácil que es contratar los servicios de una compañía de telecomunicaciones, y lo complicado que resulta darse de baja. Pues siguiendo esta lamentable filosofía, hay diseñadores que consiguen captar al usuario -hasta aquí todo va bien- pero que luego no le dejan escapar.

Hacer
La
Un buen
1. Dejarse seducir por las grandes cifras de un
¿Qué variables existen a la hora de gestionar un
No siempre resulta sencillo anticipar cómo va a ser un
Ya sabemos que entregar los
Imagina que vas a ver a un
¿Cuánto cobrar? ¿Cómo ponerle 

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