Todo lo que haces en Internet deja rastro: cosas que en teoría NO deberías publicar

Martes, 25 de agosto de 2009

Cualquier cosa que digas o hagas podrá ser utilizada, más adelante, en tu contra. Suena un poco duro, pero esencialmente es así. Y es un aspecto que, como profesionales, debemos tener siempre en cuenta.

Las nos brindan decenas de oportunidades todos los días para expresar lo que pensamos y para comunicar lo que hacemos. Y esa es una gran noticia. Como hemos dicho muchas veces, es la mejor manera de promocionar nuestra actividad. El problema es que muchos profesionales olvidan que no todo lo que están publicando va a ser interpretado en clave positiva.

Rastreo previo a la contratación

De manera cada vez más frecuente, las empresas rastrean la información en Internet antes de contratar a un empleado, o de encargar a alguien un proyecto. Y muchas veces se fijan en los aspectos “negativos” para descartar candidatos. Los ejemplos más típicos: ofensivos, un vídeo o una fotografía que consideran poco apropiados, opiniones críticas con clientes y empresas, revelación de información confidencial, etc.

Conclusión: lo que dices, lo que comentas, lo que publicas acabará llegando a “oídos” de la empresa que está pensando en contratar tus . Cuando ese cliente potencial busque referencias en Internet, encontrará tus proyectos anteriores, tu y tu portfolio, pero también tus comentarios de , tus opiniones en un foro, las fotos que tú o un amigo tuyo ha publicado en Facebook, etc.

Puede que la empresa no considere relevante esa información. Pero también es muy posible que sí la tenga en cuenta, tal y como vamos a comprobar a continuación.

Cosas que en teoría no te conviene

Según un estudio encargado por CareerBuilder, y basado en más de 2600 encuestas a directivos estadounidenses de , el 45% de los profesionales de de personal rastrean las redes sociales para seleccionar a sus empleados. El año pasado, esta cifra no superaba el 22%, por lo que el incremento ha sido más que notable.

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La regla del 1-9-90 dice que casi todos los usuarios somos "voyeurs"

Martes, 26 de mayo de 2009

La del sostiene más o menos lo siguiente:

La en las de Internet es muy desigual: el 1% de la población crea , el 9% los comenta o los utiliza, y el 90% simplemente se dedica a mirar.

Creo que esta regla nos permite extraer varias conclusiones interesantes:

1. La mayor parte de la audiencia está formada por voyeurs (gente que disfruta mirando). Es a ellos a quienes normalmente debemos dirigir nuestros contenidos, nuestros y productos, y nuestras aplicaciones. Al fin y al cabo, ellos y ellas son la inmensa mayoría.

2. Hay gente -ese 9%- que participa de vez en cuando. Es decir, a veces lo hace, y otras veces no. Al menos, sabemos que están dispuestos a responder a determinados estímulos. Un ejemplo muy sencillo: si aquí escribimos un artículo especialmente interesante, provocador o acertado, es muy posible que parte de ese 9% “se movilice” y contribuya con sus y aportaciones, o que al menos lo difunda entre su red de conocidos.

3. El hecho de que la mayor parte de la gente “no contribuya” de forma directa no significa que no aprecie los contenidos y servicios de la Red. Simplemente, les basta con “observar”.

4. Este modelo alimenta una sospecha: que los contenidos originales que circulan por la Red no son tantos como pensábamos. Lo que vemos podrían ser “variaciones” (traducciones, extractos, pastiches, , etc.) de unos cuantos contenidos que sí son realmente originales.

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Un método sencillo para diseñar el interfaz de usuario de tu sitio web

Jueves, 23 de abril de 2009

Demasiado a menudo, empezamos a construir un sitio de arriba abajo: pintamos unas cuantas cajas vacías (un área de trabajo y una columna lateral para el menú, por ejemplo) y después nos dedicamos a rellenarlas de contenido. El problema de este sistema es que acabamos con un montón de cosas en la página que son “de relleno, y que realmente no sirven para cumplir nuestros objetivos de diseño y de negocio.

Afortunadamente, existen otros caminos. En el el blog de 37 signals nos proponen un método sencillo y efectivo para diseñar el de un sitio web. A ellos les ha ido siempre muy bien. Aquí va resumido:

1. Haz una lista con todas las cosas que esa pantalla debe hacer. Estas preguntas pueden ayudarte a descubrirlo: ¿Qué es lo que el usuario debe ser capaz de conseguir? ¿Cuánta información es necesario que se muestre? ¿Qué funcionalidades son necesarias para que los clientes completen un proceso? Una vez que hayas descubierto los , etiquétalos con números.

2. Define cuáles de estos elementos numerados tienen relación entre ellos, ya sea de manera espacial (uno va al lado del otro) o conceptual (tratan sobre el mismo tema). Asigna una letra a cada grupo de elementos relacionados.

3. Realiza un boceto (o varios) para cada una de las letras (que agrupan a los números).

4. Agrupa todos esos diseños en un diseño único, para hacer que todas las piezas formen una unidad.

El siguiente paso consistiría en elaborar un wireframe o maqueta.

Si todavía lo ves un poco abstracto, aquí tienes un pequeño ejemplo:

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El secreto del éxito en la web: del número de visitas al porcentaje de abandono

Jueves, 19 de febrero de 2009

Ya no hace falta que hagas un master de negocio, ni que contrates a un detective. Con las herramientas de de puedes descubrir qué está fallando en su sitio , y cómo puedes atraer y retener a los . En el de Google nos ofrecen un interesante artículo sobre la evolución de las métricas de . La conclusión es que hemos pasado de contar las visitas (la cantidad) a analizar un dato fundamental: el (la calidad).

Te presentamos un resumen con lo más interesante: 

La importancia del porcentaje de abandono

Hasta ahora siempre se hablaba del número de visitas que un sitio web recibía. Pero hoy podemos -y debemos- ir mucho más allá a la hora de medir el éxito de nuestro sitio web. Contamos con un dato esencial: el porcentaje de abandonos -en inglés, bounce rate-. Este dato nos permite saber si el usuario hizo algo tras acceder a nuestro sitio web, o si simplemente entró y a los pocos segundos abandonó porque no encontró ningún contenido o servicio de interés.  

El porcentaje de abandono es un dato especialmente significativo. Tiene las siguientes características:

- Su interpretación es muy clara: mide el número de personas que han aterrizado en tu sitio web, han permanecido allí solo unos segundos -normalmente, menos de 5- y no han efectuado ni siquiera un clic.

-Puede medirse con casi todas las herramientas de análisis web -incluida Google Analytics, claro-.

-Es rápida y fácil de utilizar. En menos de una hora, te permite saber dónde y cómo debes efectuar cambios para mejorar el éxito de tu sitio web.

Un ejemplo práctico

Si tu sitio web tiene un porcentaje de abandono del 77%, eso significa que de cada 100 usuarios que accedieron, 77 abandonaron la página casi inmediatamente, sin hacer clic en ningún otro contenido, enlace, etc.  ¿Cuál es el mensaje? Está claro que deberías cambiar algo para captar la atención de esos usuarios que entran pero no encuentran nada interesante en tu sitio web. A continuación te ofrecemos algunos útiles:

¿De dónde vienen los usuarios que acceden a tu sitio web?

Utilizando la herramienta de análisis de tráfico que más te guste, rastrea de qué sitios web proceden tus usuarios, y determina cuáles de ellos muestran un mayor porcentaje de abandono. En unos segundos habrás descubierto cuáles son los webs que te envían usuarios interesados, y cuáles, en cambio, mandan usuarios que no encuentran tu sitio web atractivo. Ahí tienes unas excelentes pistas: ¿cuáles son los temas de interés y los objetivos de esos sitios web de procedencia?

Imagina que eres un traductor, y descubres que casi todos los usuarios que llegan a tu blog desde una revista de información científica, abandonan al instante. Puede que te interese incluir artículos y específicos para captar la atención de ese tipo de público objetivo. Sin duda, entre tus profesionales deberías incluir un apartado para la traducción de publicaciones científicas. En poco tiempo, apoyándote en las nuevas estadísticas, podrás ver si las medidas que has tomado han surtido efecto.

¿En qué páginas aterrizan?

Es evidente: puede que tu sitio web no ofrezca y servicios atractivos para esos usuarios. Pero debes considerar otra posibilidad: quizá estén aterrizando en una página de entrada que no resulta interesante para ellos. Ten en cuenta que, con los motores de búsqueda, tú ya no decides cuál es la página de inicio. Cuando una persona realiza una búsqueda, las páginas que se le muestran -debido a su relevancia- se convierten automáticamente en las “páginas de inicio” de tu sitio web. Dicho en otras palabras: si tu blog tiene 1.000 páginas, tu blog tiene 1.000 páginas de inicio.

También en este campo puedes  mejorar. Las herramientas de análisis te permiten determinar cuáles son las principales páginas de entrada a tu sitio web, y comprobando el porcentaje de abandono de cada una de ellas, descubrirás cuáles están fallando. Prueba con diferentes estructuras y contenidos para ver si así consigues reducir el porcentaje de abandono. Además, esta información te permitirá ajustar los términos clave de tu sitio web. Quizá estás tratando demasiado algunos temas y palabras que, después, atraen un perfil de usuario muy diferente al que tú buscas. Y al revés: quizás has dejado abandonados algunos campos que podrían llevar a tu sitio web un público de calidad.

En tus manos está descubrirlo y tomar las medidas adecuadas.

Puedes ver el artículo original Stop bouncing: tips for website success, publicado por Avinash Kaushik en el Blog oficial de Google.

10 claves para entender los medios de comunicación del futuro (próximo)

Jueves, 5 de febrero de 2009

El director de de Lavanguardia.es -Ismael Nafría- ha expuesto en el de Barcelona las 10 claves que él considera fundamentales para el éxito de los medios online. Las hemos pescado en el blog del congreso, y os presentamos un resumen libre con lo más interesante:

1. Internet es un medio con reglas propias

No vale con realizar una mera “adaptación” del mundo offline, porque las reglas del juego son muy diferentes en un medio de papel y en un medio en Internet: ha cambiado el público, el lenguaje, la publicidad, los perfiles profesionales, los lectores, el ritmo de trabajo y la competencia.

2. Voz propia y contenido único

Además de la actualización -que sigue siendo fundamental- la clave está en construir una personalidad y una voz propias; y en generar contenidos únicos, es decir, información que el resto de medios no puede o no quiere molestarse en ofrecer. Es importante desarrollar una narrativa propia del medio, tal y como han hecho los blogueros.

Algunos ejemplos interesantes:

www.politico.com

Hemeroteca de La Vanguardia (1881 – 2009)

The Wall Street Journal Video

Los Angeles Times Homicide reportmaps

The deal book, del New York Times

3. El usuario es el centro

Hay que prestar atención a algunas disciplinas que en los medios tradicionales no tenían tanto peso, como son la -facilidad de uso del interfaz-, y la de los . Apoyándonos en las posibilidades de análisis que ofrece Internet, debemos hacer hincapié en la definición del público objetivo y en el estudio detallado de la audiencia.

Un ejemplo de simplicidad y usabilidad: Yahoo News.

4. Tener en cuenta el posicionamiento en buscadores (SEO)

Es esencial elaborar los contenidos pensando en los buscadores. Utilizar titulares totalmente descontextualizados, como por ejemplo “deslumbrante demostración”, no sirve para nada en Internet. Nadie realizará después una búsqueda con esos términos. Y si lo hiciese, seguro que no espera encontrarse con ese contenido. La información en Internet circula y, por lo tanto, el titular debe tener una significación lo más plena posible.

5. Colaboración

El terreno de juego de los medios es la entera, no sólo una parte. Nadie sobrevive aislado en Internet. Por eso es esencial enlazar, referenciar, y distribuir los contenidos mediante todas las herramientas disponibles: RSS, widgets, , podcasts, blogs, servicios de micromensajería (Twitter), etc… Y, ¿por qué no?, también referenciar contenidos ajenos, incluso de la competencia.

Un ejemplo interesante es el de Blogrunner, el agregador de noticias del New York Times (que además enriquece sus informaciones con contenidos de la competencia).

6. Tecnología integrada

El equipo de tecnología no puede vivir aislado del resto del equipo. Son una parte fundamental en el funcionamiento del medio, y deberían vivir el producto con la misma pasión que el redactor jefe.

7. Estrategia

Los medios deben plantearse las preguntas básicas para cualquier negocio: ¿qué quiero ser?, ¿qué puedo ser?, ¿cuál es mi mercado?, ¿quién es mi competencia?, ¿cómo puedo llegar a mi público objetivo?, ¿cuáles son los puntos fuertes de mi oferta?, ¿por qué me van a visitar?, ¿con quién puedo colaborar?

8. Un modelo de negocio claro

¿Cuáles van a ser nuestras vías de ingreso? Arrancar sin tenerlo claro es poco menos que una práctica suicida. Entre las más habituales se encuentran las siguientes: publicidad, móviles, venta de contenidos, newsletter y prestación de servicios a terceros.

Para Nafría, el debate contenidos gratuitos vs contenidos de pago está ya superado: los contenidos deben ser gratuitos salvo que sean realmente exclusivos o valiosos.

9. Añadir servicios y entretenimiento

La gente no solo busca la típica información de actualidad. También quiere entretenerse, o encontrar servicios útiles. Las opciones más comunes son: el tiempo, , agenda, guía local, cartelera, parrilla de televisión, diccionarios, traductores, sorteos, loterías, Bolsa, etc.

10. Adelantarse al

Hay que trabajar siempre con un ojo puesto en el futuro, en lo que va a llegar. Estos son algunos de los campos que no hay que perder de vista:

  • Evolución de las herramientas de publicación, que cada vez son más potentes y asequibles.
  • La audiencia cada vez está más fragmentada, así que uno de los principales trabajos a partir de ahora es el de identificar las mejores fuentes de información (también en blogs, servicios de micromensajería, etc.)
  • Inteligencia colectiva: Twitter se ha encargado de retransmitir algunas de las noticias de mayor impacto en los últimos meses, así que hay que estar atentos a las aportaciones de la comunidad
  • No hay que perder de vista que la capacidad de atención de los usuarios es limitada, porque los días siguen teniendo 24 horas, y las fuentes de información se cuentan por miles.
  • Automatización de procesos siempre que sea posible y no afecte a la calidad de los contenidos

Y la profecía final. Los medios del futuro reunirán las siguientes cualidades: organizarán la información, la analizarán en profundidad, estarán especializados y muy personalizados.

Podéis ver el artículo completo en el blog del Search Congress. Gracias Dani por el apunte.

¡Atrapen al ladrón! [de contenidos]

Martes, 27 de enero de 2009

El otro día hablábamos de la insana costumbre de “fusilar” texto ajenos, o lo que es lo mismo, de utilizar los de otros sin la fuente, haciendo ver que son de nuestra propia cosecha. Os mencionamos la aplicación copyscape, que permite comprobar si alguien se está aprovechando de nuestro trabajo.

Hoy os proponemos otro detector de plagios: se llama copygator, y es un servicio gratuito que analiza tu feed y localiza aquellos contenidos que han sido re-publicados en la .  

Lo dicho:

Una cosa es que tú generes tus contenidos sin copyright - tradicionales- y que se los ofrezcas a todo el mundo para que los disfrute y saque provecho intelectual de ellos; y otra cosa bien distinta es que otros se aprovechen de tu esfuerzo y publiquen tus contenidos como si fueran propios… A lo primero se le llama “colaborar”; a lo segundo, “echarle morro”.

Copyscape visto en Usable y accesible.

visto en Genbeta.

PRESENTACIÓN 10 consejos para escribir mejor sin complicarse la vida

Martes, 2 de diciembre de 2008

Cuando un libro tiene , enseguida hacen una película, ¿no? Nosotros no tenemos tanto presupuesto, pero no vamos a quedarnos atrás: el post 10 consejos para escribir mejor sin complicarse la vida tuvo un montón de entradas, y hemos decidido crear una PRESENTACIÓN. Aquí la tenéis.

10 Consejos para freelance para escribir un poco mejor 

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Doctor, tengo la sensación de que alguien me está plagiando…

Miércoles, 19 de noviembre de 2008

¿Manía persecutoria? Si tienes la sospecha de que alguien está utilizando los contenidos que tú has creado y publicado en tu sin la , sal de dudas utilizando una aplicación como copyscape.

Colaborar vs “echarle morro”. Una cosa es que tú generes tus contenidos sin copyright - tradicionales- y que se los ofrezcas a todo el mundo para que los disfrute y saque provecho intelectual de ellos; y otra cosa bien distinta es que otros se aprovechen de tu esfuerzo y publiquen tus contenidos como si fueran propios… A eso se le llama “tener morro”. A Olga Carreras le ha pasado.

Por cierto. En el mundillo del , a eso de utilizar información sin citar a la fuente de origen se le llama .

Visto en Usable y accesible, el excelente blog de sobre y accesibilidad.

10 consejos para escribir un poco mejor sin complicarse la vida

Lunes, 10 de noviembre de 2008

Hay mucha gente que no se siente cómoda a la hora de un . Sienten una cierta inseguridad. No saben si el contenido está claro, si está correctamente escrito, si puede dar lugar a malentendidos…

Lo cierto es que para muchos profesionales, redactar sigue siendo una tarea casi imprescindible: unas veces hay que mails y documentos de ; otras, tenemos que ponerle textos a una y contenidos a una . Y un largo etcétera.

Está claro: en algún momento te va a tocar escribir, así que aquí tienes unos útiles para que puedas hacerlo un poco mejor:

1. Elimina la presión

Recuerda: no se trata de ganar el Premio Nobel. En el trabajo, la escritura es sólo un medio para expresarse, no un fin en sí misma. Así que quítate de encima la presión. Sólo se trata de expresarse de forma clara y ordenada.

Piensa que, si sabes hablar, sabes escribir. Si hablas correctamente, seguro que puedes escribir correctamente. La redacción te da la oportunidad, eso sí, de corregir los defectos típicos de la expresión oral: repeticiones, coletillas, frases entrecortadas, saltos bruscos de un tema a otro, etc. Piensa que vas a trasladar lo que quieres decir al papel, pero corrigiendo esos defectos que hemos mencionado.

2. Primero, ordena tus ideas

Contra lo que mucha gente cree, la clave no está en la forma de escribir, sino en la claridad y el orden en la exposición. No importa los recursos de expresión que tengas: si empiezas a escribir hablando de A, en la segunda línea has saltado a B y en la tercera vuelves a A, pero en un momento anterior en el tiempo, ese texto va a ser un auténtico desastre. Si primero afirmas A y, acto seguido, niegas A, tampoco vas a conseguir comunicar bien tus ideas.

3. ¿Qué quieres contar? ¿A quién?

¿Cuál es tu mensaje? ¿A quién va dirigido? Piensa qué quieres decir y a quién se lo vas a contar. ¿Cuál es la idea central que quieres transmitir? ¿Qué nivel de información tiene el receptor? Es mejor que des una respuesta a estas preguntas antes de lanzarte a escribir.

Después, define los puntos que vas a tratar y en qué orden. Un esquema previo puede ser de gran ayuda.
Y otro truco útil: intenta ponerle un título a lo que vas a escribir. El título tiene que recoger el tema esencial del texto. Algo así como tu premisa de partida. Es importante hacerlo, porque de esta forma te aseguras de que todo el texto va en el mismo sentido, y evitas defender tesis contrarias en cada párrafo.

4. No te metas en líos

Si no tienes seguridad, lo que no debes hacer, bajo ningún concepto, es meterte en líos. Es decir, en frases demasiado largas que intentan conectar muchos elementos e ideas, con muchas proposiciones, muchas conjunciones, y muchos verbos. Piensa que cuanto más alargas la frase, más sencillo es cometer un error de concordancia, y más complicado resulta interpretar el significado para el lector. A mitad de la frase es muy posible que ya no sepa a qué te estás refiriendo. Más vale poner un punto de por medio y empezar otra vez la frase desde el principio, con sujeto, verbo y predicado.

Tampoco se trata de escribir como hablan los indios que aparecen en las películas del oeste, claro. Pero mira este ejemplo:

El desarrollo del proyecto se realizará en la sede del cliente en Albarracín, teniendo una duración de aproximadamente 8 meses que se distribuirán en las fases de análisis y desarrollo, incorporando la entrega final los requerimientos funcionales solicitados por el cliente.

Y este otro:

El desarrollo del proyecto se realizará en la sede del cliente en Albarracín. Tendrá una duración aproximada de 8 meses que se distribuirán en las fases de análisis y desarrollo. La entrega final incorporará los requerimientos funcionales solicitados por el cliente.

¿Teniendo? ¿Incorporando? Por mucho que intentemos encadenar “elementos” en una sola frase, no conseguimos hacer el texto ni más elegante ni más comprensible. Más bien al contrario. De una frase hemos pasado a 3, y ahora los conceptos están más claros y definidos. Ya no parece el texto de un abogado malo en prácticas…

5. No separes verbo y predicado con una coma. Evita la forma pasiva

Hay ciertas reglas que son muy sencillas de cumplir y resultan de gran ayuda. Nunca separes el predicado y el verbo con una coma. Por ejemplo: “El proyecto, tendrá una duración de 8 meses”. Es incorrecto.

Evita también, en la medida de lo posible, el uso de la forma pasiva, que puede volver la construcción de la frase un poco enrevesada.

La redacción del proyecto ha sido solicitada por la empresa Car Express.

¿Solicitada (la redacción)? ¿Solicitado (el proyecto)? La frase es correcta, pero resulta bastante más sencillo así:

La empresa Car Express ha solicitado la redacción del proyecto.

6. Huye de las modas

No abuses de las expresiones de moda. Se ha convertido en un clásico. Cuando una expresión, un verbo o un adjetivo “triunfa” en el mundo de los negocios, todo el mundo empieza a utilizarlo en cada párrafo que escribe. Un año es “priorizar”; otro año es “valor añadido”; al siguiente toca “en base a”; y después viene “poner en valor”.

Intenta no abusar de estas expresiones, porque pueden acaban resultando muy farragosas. Sobre todo cuando se incluyen en los textos “con calzador”, sólo para que el receptor tome nota de lo bien informado que está el que escribe…

7. Ojo con los alardes

Cuidado también con los adornos y los alardes de erudición. Si no estás absolutamente seguro de cómo se usa una palabra, o del significado de una expresión, no la emplees. Mejor todavía: asegúrate antes consultándola en el diccionario o en la Wikipedia. Busca ejemplos para enterarte bien. Así, la próxima vez podrás utilizarla con soltura.

Lo mismo sucede con los latinajos. Contrástalos bien, porque es posible que estés intentando quedar como una persona culta, y al final parezcas un listillo/a…

¿Sabías, por ejemplo, que se dice grosso modo y no a grosso modo? ¿O que la forma correcta es Statu Quo?

8. ¿Se entiende? Dale la vuelta si es necesario

¿Has acabado ya? Lee el texto de nuevo. Si quieres, puedes hacerlo incluso en voz alta. ¿Tiene sentido? ¿Hay contradicciones? ¿Te entendería alguien que estuviese escuchando? Si algo no cuadra, dale otra vuelta a la estructura. Hay veces en las que es necesario cambiar de forma sustancial el texto: poner lo del final al principio, eliminar párrafos enteros, completar otros, etc. No tengas miedo de hacerlo. La escritura es un proceso de mejora continua.

9. Repasa, repasa, repasa

Sé cuidadoso. Revisa el texto. No importa cuántas veces lo hayas leído: siempre hay pequeños fallos y muchas cosas que se pueden mejorar. El nivel lo pones tú. Es evidente que no vas a dedicar un día entero a revisar un simple . Pero sí está bien que seas consciente de ello: cuanto más tiempo le dediques, mejor será el resultado final.

Usa los correctores ortográficos, pero revisando las opciones y dudas una por una. Son herramientas muy útiles, pero no dejan de ser máquinas. Un ejemplo: “continua” y “continúa”. Las dos opciones están bien para el corrector, pero a ti no te sirven las dos. Depende del contexto.

10. Practica, lee. Da pequeños pasos

Está claro: las reglas están hechas para romperlas con inteligencia. Una vez que hayas ganado confianza, podrás librarte de los “corsés” y escribirás con un estilo un poco más libre. El secreto está en la práctica. Como en todo, a escribir se aprende escribiendo, y leyendo a la gente que lo hace bien. Se aprende incluso leyendo a la gente que lo hace rematadamente mal…

¿Se te ocurre algún otro consejo útil?