Cómo atrapar las buenas ideas al vuelo
Domingo, 14 de noviembre de 2010
¿Qué era eso tan interesante que se me había ocurrido?
Las buenas ideas no nos visitan todos los días. Por eso es tan importante atraparlas al vuelo en el mismo instante en que surgen, evitando que se evaporen de manera definitiva.
En el momento menos esperado
Seguro que alguna vez has tenido una buena idea cuando estabas a punto conciliar el sueño, en el transporte público o debajo del chorro de la ducha. Y es seguro, también, que en la mayor parte de los casos esas ideas se han evaporado a los pocos minutos.
El reto es conservar esas buenas ideas para que no caigan en el olvido. Para conseguirlo, lo esencial es desarrollar la costumbre de “capturar” todas esas ideas en el momento. Es decir, tomarse la molestia de apuntarlas de alguna manera para utilizarlas más adelante.
Tiempo de procesamiento
A lo largo del día, enviamos muchas veces a nuestro cerebro la orden de buscar ideas, propuestas creativas y soluciones. Pero nuestro cerebro no siempre es capaz de obedecer inmediatamente. Es decir, podemos pensar en una solución, pero es muy fácil que la solución propuesta en un primer intento no sea demasiado original.

Gran parte de los trabajos que debemos realizar a lo largo del día son esencialmente rutinarios: sabemos lo que hay que hacer y cómo hay que hacerlo. Lo único que necesitamos es concentración y esfuerzo sostenido.
No importa cuánto tiempo pases sentado frente al ordenador. Lo que importa es cómo aprovechas ese tiempo. Y todos sabemos que distraerse resulta muy sencillo: un tweet, un vistazo a Facebook, un repaso a las últimas noticias, chatear con un amigo del que ya ni te acordabas…
Las buenas
Casi todos los blogs te recomiendan hacer más cosas para ser más productivo/a… ¿Y si el secreto estuviese, precisamente, en hacer menos cosas?
Cuando entregas una
¿Cómo hay que tomar las decisiones en el proceso creativo? ¿Qué es lo que hace que un
Cuanto pensamos en cómo resolver un 

Cargando...