[Casi 20] Pequeños grandes consejos para mejorar tu productividad freelance

Lunes, 24 de agosto de 2009

En Smashing Magazine nos proponen una buena batería de consejos útiles para aumentar nuestra como . Hemos hecho un resumen con lo más interesante:

PONTE UN HORARIO

1. Define un horario de trabajo y cúmplelo

Ponte un horario realista y trata de cumplirlo sin excepciones. Aunque puede parecer una cierta pérdida de , en realidad el horario te da , y te ayuda a aprovechar el al máximo.

Siempre nos enfrentamos a la tentación de dormir unas cuantas más. Pero piensa que si empiezas por la mañana, a una hora razonable, al acabar el día dispondrás de tiempo más que suficiente para desconectar y para dedicarte a tus aficiones.

Te proponemos este método que hemos desarrollado para construir tu horario de trabajo perfecto.

2. Tómate un descanso cada cierto tiempo

Hay que cumplir el horario, es verdad. Pero no tiene sentido que permanezcas un montón de horas sin levantarte de la silla, pegado a la pantalla del ordenador. Un descanso cada cierto tiempo nos ayuda a refrescar la mente, y nos permite volver al trabajo con energías renovadas.

30 minutos de trabajo a plena dan mucho más de sí que una hora divagando. Así que busca una alternancia: un sprint de , un pequeño descanso, y vuelta al sprint. Por supuesto, nunca te saltes la hora de la comida. No vivimos sólo del aire.

DISEÑA UN PLAN

3. Márcate tus propias metas

Ya sabes lo que dicen: si tú no defines lo que quieres conseguir, otro lo hará por ti. Los objetivos nos marcan el camino a seguir, y nos ayudan a estar motivados. Así que define tus metas a corto, a medio y a largo plazo: ¿Qué quieres conseguir esta semana? ¿Y este mes? ¿Dónde y cómo te gustaría estar dentro de un año? ¿Y dentro de 5? Reflexiona un rato sobre lo que quieres conseguir y escríbelo para no perderlo de vista.

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6 pequeños antídotos freelance para combatir la falta de disciplina

Miércoles, 13 de mayo de 2009

Ya no hay nadie vigilando. Ningún va a presionarte para que entregues a , porque ahora tú eres tu propio . Y eso está muy bien. Eres libre para organizar tu tiempo. Eso sí, hay una condición que debes cumplir: para trabajar a solas necesitas una cierta . De lo contrario, acabarás dedicándote sólo a aquellas que te resultan más fáciles y divertidas, y dejarás abandonados muchos aspectos importantes. Algo nada recomendable para tu negocio.

En Zenhabits nos proponen 6 pequeños antídotos para combatir la “pereza” que a veces nos invade cuando tenemos que iniciar una actividad dura pero necesaria. No tiene por qué tratarse exclusivamente de trabajo. Los consejos también valen para empezar a hacer deporte, para dejar de fumar, para estudiar…

El objetivo es construir un positivo y sostenible. Y éstas son las claves:

1. Sé indulgente contigo mismo

No eres perfecto. No eres perfecta. Nadie lo es. Machacarte a ti mismo no servirá más que para empeorar las cosas. Así que respira profundo unas cuantas veces, concédete una oportunidad y, eso sí, sigue adelante. Lo más importante es que no te detengas por culpa del desánimo.

2. Recuerda que la disciplina no es un fin

La disciplina no no es un fin en sí misma. Tampoco es es algo que puedas “tocar”, “tener o no tener”. Es más bien un concepto. Piénsalo: llamamos “disciplina” al hecho de obligarnos a hacer algo que consideramos necesario, pero que nos cuesta esfuerzo. La pregunta es: ¿cómo se consigue eso?, ¿qué habilidad especial se requiere?

Ninguna. No existe esa habilidad. Se trata, simple y llanamente, de obligarnos a hacer algo que, en ese momento, puede que no nos apetezca hacer, pero que creemos que será positivo.

Lo único que funciona es tener una . Sin motivación es imposible que te lances a hacer nada. Es el concepto clave. La motivación sí que es algo que puedes aprender a manejar.

3. Concéntrate en la motivación

Plantéate las siguientes preguntas: ¿Qué es lo que te motiva a realizar el trabajo y las actividades que realizas? ¿Serás capaz de mantener esa motivación cuando lleguen los momentos complicados? ¿Cómo?

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El secreto del éxito podría estar en… no ver la televisión

Martes, 5 de mayo de 2009

Siempre estamos pensando en cómo organizar mejor nuestra rutina para sacarle el máximo rendimiento. En varias ocasiones hemos mencionado consejos prácticos y herramientas muy útiles para gestionar el tiempo. Pero puede que la solución más efectiva de todas sea mucho más simple -y más plana- de lo que crees.

Aquí va:

¿Has pensado alguna vez en cuanto “ganarías” si dejases de ver la ? Podrías hacer deporte, podrías tocar la guitarra o la pandereta, podrías estudiar ese curso al que llevas tiempo dándole vueltas para ponerte al día, y podrías, por qué no, pensar y desarrollar alguna idea genial.

Tiempo para ti

Mucha gente pasa -pasamos- cerca de 2 al día delante del televisor. Es verdad que es una “actividad” hasta cierto punto relajante, porque no exige ningún esfuerzo físico -al menos desde que hay mando a distancia- ni mental. Pero también es cierto que, sólo con disminuir la dosis, podrías liberar una cantidad de tiempo impresionante:

Calcula, por ejemplo, que podrías contar con 14 horas semanales más, que se convertirían en 56 horas al mes, y a lo largo de un año sumarían unas 672 horas.

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Dejar tu trabajo y empezar tu propio negocio: algunas cosas importantes que debes tener en cuenta

Lunes, 4 de mayo de 2009

¿Estás pensando en dar el gran salto para dedicarte en exclusiva a tu actividad como ? ¿Tienes un negocio en  mente? Entonces este artículo te interesa.

En el blog de Guy Kawasaki hemos pescado una entrevista a Pamela Slim (consultora experta en coaching y escritora) en la que se mencionan varios aspectos importantes que hay que tener en cuenta antes de dar el [gran] salto desde un trabajo como a un negocio personal.

Hemos hecho un resumen con lo mejor de lo mejor:

¿Cómo saber cuándo ha llegado el momento de abandonar tu trabajo?

Hay que tener en cuenta dos puntos básicos:

1. Una situación económica consolidada para asumir los posibles riesgos. Esto se traduce en algo de dinero ahorrado para ir aguantando al principio, o un período de trabajo compartido -a sueldo y como freelance- hasta que el negocio funcione.

2. Emprenderás la aventura más tranquilo si ya has trabajado en tu nuevo negocio mientras estabas como asalariado. Eso significa que conoces de primera mano el producto o servicio que vendes, y que conoces también a los clientes. Esta experiencia es mucho más importante que definir un business plan más o menos complejo.

¿No es de locos empezar un negocio ahora?

La estabilidad laboral es una cosa del pasado. Ahora cuentas con herramientas de muy baratas, y con con las que puedes darte a conocer de forma gratuita. Si encuentras en el mercado una necesidad que tú eres capaz de satisfacer, éste puede ser un buen momento para empezar. Piensa que mucha gente no se ha atrevido a dar el paso, y la pista está más despejada para que puedas poner en marcha tu idea.

Además, tal y como está la situación, no puedes descartar que te despidan de tu trabajo. ¿Cómo te sentirías al pensar que has renunciado a tu sueño para aferrarte a un puesto que no tenía futuro?

Puedes consultar estas 10 razones para empezar tu negocio en época de crisis económica.

¿Cómo cuál va a ser tu negocio?

Una buena -la que te permite llevar la vida que tú quieres- tiene 4 componentes:

- Tiene que ser algo que te apasiona y te llena de energía. Ser freelance tiene su parte dura, y hace falta mucho entusiasmo para no darse por vencido en los momentos complicados.

- Tienes que tener el conocimiento y las habilidades necesarias para realizar ese trabajo.

- Debes tener claro cuál va a ser el modelo de negocio (de dónde va a salir el dinero).

- Ese modelo de negocio debe permitirte llevar la vida que tú quieres llevar.

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Decide AHORA y sigue adelante: dedicar más tiempo no te ayudará a tomar una decisión mejor

Miércoles, 29 de abril de 2009

¿Sabes cuál es la regla más importante a la hora de tomar decisiones? ¿Sabes cuál es tu recurso más valioso? Seth Godin tiene una idea clara al respecto:

Dedicar más a la no hace que las decisiones sean mejores.

De hecho, dedicar más tiempo suele rebajar la calidad de las decisiones.

Disponer de más sí que puede ayudar. Pero tener más tiempo sin más información simplemente crea , y no agudeza ni perspicacia.

AHORA te libera para disponer de tu recurso más valioso: el tiempo. Así puedes ponerte a trabajar con otra cosa.

¿Qué ocurre si, a partir de hoy mismo, empiezas a decidir en cuanto tienes una cantidad de información razonable?

Puedes consultar el post original I need more time, publicado por Seth Godin en su blog.

Si el tema te ha gustado, seguro que también te interesan estos 10 consejos ágiles.

¿Dispersarse en el trabajo es bueno? Según cuánto… Algunas cosas interesantes sobre la gestión del tiempo

Martes, 7 de abril de 2009

Dispersarse o no dispersarse para extraer el máximo rendimiento a nuestro trabajo. Esa es la cuestión que vamos a tratar en el artículo de hoy.

Una cierta puede ayudarnos…

Según un estudio realizado por el departamento de gestión y márketing de la Universidad de Melbourne (Australia), las personas que navegan en el trabajo por placer de forma moderada -menos del 20% del tiempo total- ”se concentran más y mejor que aquellos compañeros que no lo hacen”. El estudio señala que la puede aumentar en un 9% si se le permite a la gente realizar las siguientes : buscar sobre productos, leer sitios de noticias, entrar en páginas de juegos online, ver vídeos en YouTube o visitar los perfiles de los amigos en las redes sociales.

La explicación que dan los autores del estudio es la siguiente: los seres humanos necesitan dispersarse un poco. El ejemplo más claro es el de la atención de los alumnos, que decae pasados unos 20 minutos, pero que vuelve a restablecerse tras unos instantes de evasión. Ver más sobre la noticia en Europa Press.

Una gran dispersión puede acabar con nuestro trabajo

En el caso de los , el problema no es la “ para dispersarse”, sino el riesgo de dispersión absoluta. Somos nuestros propios jefes, y podemos decidir cuánto tiempo dedicamos a cada cosa, y cómo organizamos nuestro tiempo. El problema viene cuando nuestra voluntad flaquea: empezamos a dedicar muchas a navegar/chatear/jugar, y no encontramos tiempo para realizar todas las tareas que tenemos previstas. ¿Existe algún método para no caer en la tentación? 

Medidas anti-dispersión

Algunos micro-consejos para no caer en la dispersión absoluta y para aprovechar mejor nuestro tiempo:

- Comienza la jornada con una lista de tareas bien definida. Usa una aplicación online de to-do-list.

- Ataca las tareas con sprints cortos y muy productivos, de entre 40 y 60 minutos.

- Disfruta de una pequeña pausa entre cada sprint. Aprovecha para desconectar aunque sólo sea un momento.

- No te detengas: si ves que te has atascado en una tarea, y estás empezando a desesperarte, completa otra tarea menos compleja y vuelve con energía renovada a solucionar el entuerto inicial.

- No consultes el todo el tiempo. Hazlo en los pequeños intervalos entre cada sprint. Utiliza diferentes carpetas para hacer que el buzón de entrada esté casi siempre vacío.

- Concentra las llamadas telefónicas que tienes que hacer, y hazlas una detrás de otra.

- Mantén tu espacio de trabajo limpio y organizado, para que el desorden no afecte a tu capacidad de concentración.

Sólo existen 3 tipos de reuniones…

Viernes, 20 de marzo de 2009

¿Sabemos para qué sirve la a la que estamos asistiendo?

Para Seth Godin, sólo existen 3 tipos de , y es importante no confundirlos:

1. Informativa

Se informa a los asistentes de o que está pasando, con o sin su consentimiento. Aunque puede tener una apariencia de conversación, esta reunión está pensada, fundamentalmente, para informar.

2.

El líder de la reunión busca feedback, aportaciones útiles y creativas. Puedes emplear esta reunión, por ejemplo, para exponer un plan de acción, o para desarrollar una nueva idea.

3. o permiso

Este es el tipo de reunión en el que se supone que la otra parte debe decir “sí”, pero tiene el poder para decir “no”.

Fundamental no confundirse

Es fundamental no confundir estos diferentes tipos de reuniones. Esta confusión es el principal causante del fracaso de las [malditas] reuniones. Vamos a ver porqué:

Es muy típico que la reunión comience siendo de un tipo determinado, y acaba en otro diferente. Y esto es especialmente peligroso porque, a menudo, una de las partes no se está dando cuenta de esta “metamorfosis”.

Imagina que la reunión, que en principio parecía informativa, se ha transformado en una reunión en la que se está buscando una autorización. Si no te das cuenta, puede que te estés comprometiendo a hacer algo que no te conviene. Más adelante, la otra parte podría asegurar que tú estuviste de al plantear la situación.

Al revés. Si buscas autorización para seguir adelante con el proyecto y la otra parte no se está enterando bien, su compromiso no va a servir de nada. Puede que al día siguiente lo nieguen todo, y echen por tierra todos los acuerdos que creías haber conseguido.

Así que, si tienes las sospecha de que algo parecido está sucediendo, lo mejor es que pares y digas:

“Gracias por vuestras aportaciones. Si os parece, vamos a recapitular. Voy a mencionar todo lo que hemos ido acordando, para que podamos aprobarlo y seguir adelante. ¿De acuerdo?”.

Puedes leer el artículo Three kinds of meetings, publicado por Seth Godin en su blog (dónde si no).

10 consejos [telegráficos] para mejorar tu productividad

Viernes, 13 de marzo de 2009

Jesús Encinar, capo del portal inmobiliario Idealista, nos propone 10 consejos para mejorar la .

Telegráficamente:

1. Buena , buen ancho de banda, ordenador potente, buena impresora, buena silla y pantalla grande, mejor si son dos.

2. Distintas cuentas de para tu trabajo y vida personal.

3. Gestiona la bandeja de entrada de tu email para dejarla a cero cada día: a la lista de , archivos a las carpetas de proyecto.

4. Antes de una llamada de , intercambia al menos un email con la otra persona para detallar de qué vais a hablar y cuánto durará la llamada.

5. Ahórrate las reuniones innecesarias: antes de tener una asegúrate de haber hablado con la persona al menos 5 minutos al teléfono para ver si resolvéis el tema.

6. Deja el teléfono cuando estás con algo importante. Las llamadas telefónicas distraen.

7. Utiliza el buzón de voz para recoger todas las llamadas de números ocultos y números que no conozcas.

8. Cuando salta el contestador, deja un mensaje de voz detallado diciendo el motivo de tu llamada y las opciones que hay. Nada de “llámame”.

9. Agrupa todas las llamadas que tengas que hacer para hacerlas una detrás de otra.

10. El mejor momento para devolver llamadas es al final de la mañana o al final del día: la gente tiene prisa y va directamente al grano.

 

Más en el [excelente] blog de Jesús Encinar.

Y si todavía quieres mucho más, una presentación que no debes perderte: + de 50 maneras de mejorar tu productividad como freelance

Lo mejor de ser freelance: 5 grandes ventajas por las que merece la pena ser un profesional independiente

Lunes, 9 de febrero de 2009

A veces es muy fácil quedarse atrapado en los problemas y las preocupaciones diarias: los plazos de entrega, las facturas, las peticiones de los clientes… Tanto que puedes llegar a olvidar por qué te hiciste freelance en su momento. Pero no, no estabas loco. Tomaste la mejor decisión. Hoy, tomando como referencia un artículo de Freelancefolder, vamos a recordar 5 grandes ventajas de ser freelance:

1. Tú decides

Como freelance, tú decides qué es lo que vas a hacer. Tus capacidades y tu nivel de esfuerzo son los que determinan, en gran medida, tu éxito; y puedes controlar las dos variables. Si tienes talento, trabajas duro y tienes un poco de suerte, puede irte realmente bien.

Tus ingresos no dependerán de la decisión de un , ni de la estructura de la en la que trabajas. El trabajo autónomo es una de las formas en las que más claramente se produce la compensación por méritos.

Para la gente independiente y emprendedora, hay pocas opciones mejores.

2. para elegir cuándo y dónde trabajas

Una de las mejores cosas de ser freelance es la libertad para hacer las cosas a tu manera. Está claro que vas a tener que esforzarte, y que hay algunas reglas de debes respetar -al fin y al cabo, siempre trabajas para clientes- , pero la decisión de dónde y cuándo realizas tu trabajo, es absolutamente tuya.

¿Eres de los que prefieres la noche? Adelante. ¿Te gusta trabajar en una cafetería? Ningún problema. ¿Con el pijama estás más cómodo? La decisión está en tus manos. Esto significa que eres inmune a los atascos y las aglomeraciones. Si el rebaño va al norte, tú puedes ir al sur. Si ellos viajan el viernes por la tarde y vuelven el domingo, tú puedes cambiar las reglas. Sólo necesitas crear tu propio orden interno.

3. Trabaja en las cosas que te gustan

Trabajar en lo que te gusta es uno de los puntos más importantes para ser feliz. Como freelance puedes centrarte en las actividades que más te interesan y que, por tanto, son las que mejor conoces y las que mejor haces. Sinceramente: si lo que haces no te gusta, es mucho más difícil que llegues a ser un gran profesional independiente.

4. Sin los de las empresas tradicionales

Una de las primeras cosas que descubres cuando empiezas a realizar trabajos por tu cuenta es que el tiempo te cunde el doble que en una . Tiene su explicación: para empezar, trabajas para ti, que siempre motiva mucho más. Además, en el entorno de la hay bastantes maneras de perder el tiempo. Por ejemplo:

-Los desplazamientos hasta el centro de trabajo, y de vuelta a casa

-Las [malditas] reuniones, que muchas veces no se sabe para qué sirven

-El papeleo, la burocracia y los trámites que dilatan los procesos en las de cierto tamaño

-Las pugnas internas entre compañeros y entre departamentos

-La falta de flexibilidad y la lentitud de las organizaciones para tomar decisiones: tu trabajo puede estar días e incluso semanas paralizado esperando una decisión que no se sabe bien quién tiene que tomar.

-Los : si, hagas lo que hagas, vas a acabar muchas metido en el mismo sitio, ¿para qué darse prisa?

El del tiempo. En cambio, trabajando por tu cuenta te concentras mucho mejor en tu trabajo y evitas perder un tiempo con el que puedes hacer muchas otras cosas. Si acabas antes, tienes más tiempo para tu ocio, o para empezar nuevos proyectos.

5. Nadie puede despedirte

Por desgracia, en la situación actual los despidos son cada vez más comunes. Es cierto que la situación económica afecta directamente a los freelance, y es muy posible que ahora te toque trabajar más y más duramente para mantener tu nivel de ingresos. Pero tu destino laboral no está en manos de un solo jefe o una sola . Siempre puedes intentar compensar con otros clientes y abrir nuevos caminos.

Además, en momentos de ajuste, los freelance pueden resultar mucho más competitivos y flexibles para las empresas que un ejército de asalariados.

*Si quieres, puedes leer el artículo Why Freelancing is Awesome, publicado en Freelancefolder.

Cómo conseguir que las (malditas) reuniones sirvan para algo

Jueves, 22 de enero de 2009

Es seguro que todas las tienen demasiadas reuniones, y muchas de ellas están muy mal preparadas. No conseguimos que nuestras reuniones sean más productivas por una razón fundamental: no valoramos nuestro tiempo de forma adecuada. La gente que convoca las reuniones y la gente que acude a ellas normalmente no cree que el tiempo sea su recurso más valioso. Reid Hastie, profesor en la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago.

Esta reflexión -aparecida en un artículo del New York Times y recogida en el blog de 37 signals- nos da pie para abordar una de las pérdidas de tiempo favoritas de las empresas: las reuniones. Desde luego, los freelances tampoco están a salvo. De vez en cuando te tocará reunirte con el para arrancar el proyecto, para resolver dudas, para realizar un seguimiento, incorporar cambios, etc. Y seguro que en muchas ocasiones habrás tenido la sensación de que aquello no ha sido más que una pérdida de tiempo; que has malgastado una mañana o una tarde -incluidos los desplazamientos- y no has sacado nada en claro. Lo dicho: malditas reuniones…

¿Hay algún método para conseguir que las reuniones resulten más útiles y productivas? Sí. Apoyándonos en los consejos de Reid Hastie, y adaptándolos a las necesidades de los profesionales independientes, hemos elaborado una lista con 8 consejos clave:

1. Toma la iniciativa

El líder de la -normalmente, la persona que la convoca- debe asegurarse de que los objetivos son claros, y de que todos los asistentes conocen los temas que se van a tratar antes del día y la hora de la convocatoria. Como freelance, es muy fácil que te enfrentes a una situación desigual: tú eres consciente de que tu tiempo es muy valioso; ese tiempo que dedicas a la es tiempo de menos para realizar tu trabajo, tiempo que tendrás que recuperar de alguna manera. Pero es muy posible que tus clientes no piensen exactamente lo mismo. Seguramente, ellos cuentan con 8 para gastarlas de cualquier manera, y les da lo mismo pasar la mitad del día en una sala de reuniones, porque al final van a cobrar lo mismo…

Así que tú eres el principal interesado en hacer que la reunión sea efectiva. Eso te obligará, muchas veces, a tomar la iniciativa.

2. Limita la cantidad de reuniones al mínimo indispensable

Debes hacer ver a tu cliente cuál es el valor real del tiempo, y el coste de gastarlo de cualquier manera. Una vez que lo entienda y asuma, estaréis de en limitar el número de reuniones al mínimo indispensable. Estos argumentos/reflexiones pueden serte útiles:

Tiempo y dinero. En el ámbito de los negocios, nos gusta convertir el tiempo en dinero, y viceversa. Pero en la práctica, el tiempo y el dinero son diferentes. Podemos conseguir más dinero, ahorrarlo, moverlo entre cuentas y usarlo cuando nos interesa; pero estas operaciones no se puede aplicar fácilmente al tiempo.

Un bien perecedero. El tiempo es el bien más perecedero del mundo. No puede reponerse. No puedes ganar una hora extra para utilizarla en un día especialmente ajetreado. Sin embargo, solemos tener una vaga sensación de que hay mucho tiempo disponible -en algún lugar del futuro- y por eso lo malgastamos hoy, robándoselo a nuestra familia y nuestros amigos, o incluso a nosotros mismos cuando llegamos justos al final de la jornada de trabajo y tenemos que dedicar una hora extra.

El coste de oportunidad. Y lo que es más importante: no somos capaces de ver las oportunidades del tiempo perdido. Cuando elegimos dónde invertir nuestro tiempo -contrariamente a lo que sucede cuando invertimos nuestro dinero- nos olvidamos de que hay otras cosas que podríamos haber hecho con él.

3. Sustituye las reuniones por vídeoconferencias

Muchas veces, el asunto que tienes que tratar puede resolverse perfectamente por teléfono, chat o utilizando un servicio de videoconferencia. Estos sistemas suponen un gran ahorro de tiempo y recursos, ya que evitan los desplazamientos. Además, propician un contacto más frecuente con el cliente: permiten resolver dudas y tratar cuestiones que, planteadas en una reunión, afectarían a nuestra , tardarían en ser respondidas, y consumirían demasiado tiempo.

4. Marca los objetivos y difúndelos antes del encuentro

Pregúntate a ti mismo: ¿Qué queremos conseguir con esta reunión? ¿Qué me gustaría haber resuelto al abandonar la sala? En cuanto lo tengas claro, crea un borrador sencillo con los puntos que vais a tratar y los objetivos finales de la reunión. Asegúrate de hacérselo llegar a tu cliente antes de la reunión, para que tenga tiempo -él también- de prepararse los temas, y de recoger la que necesitáis para avanzar en el proyecto. Es increíble el tiempo que se pierde por acudir a las reuniones “sin haber hecho los deberes”.

5. Limita la duración

Si asignas a la reunión una duración determinada, tendrás mucho ganado: no sólo acabaréis antes, sino que los asistentes serán conscientes de la importancia de aprovechar el tiempo. En otras palabras, intentarán ser más “ejecutivos”.

Atención concentrada. Con las reuniones sucede lo mismo que al realizar una presentación: a partir de los primeros 30 minutos la atención de los asistentes decae, y a todos nos cuesta mucho más mantener la . Todo depende de los temas que haya que tratar, pero ir más allá de 2 horas puede convertir el evento en una pequeña agonía improductiva.

6. Puntualidad

¿Para qué fijar una reunión para una hora si, en realidad, no va a comenzar hasta dos horas después? Es una pregunta lógica que seguro que te has planteado. La impuntualidad es una forma impresionante de derrochar tiempo. Pero claro, en este caso, como en tantos otros, estás en manos del cliente. Lo único que puedes hacer es cumplir con tu parte del trato, asegurándote de que estás presente a la hora marcada. Lo contrario sería un precedente pésimo para tus propios intereses… Siempre puedes solicitar puntualidad a los asistentes al realizar la convocatoria, pero de una forma sutil y muy educada.

7. Cierra los temas

A veces tenemos la tentación de pasar por encima de algunos temas espinosos. Pero todo lo que no se aclara puede volver en cualquier momento, incluso cuando el proyecto se acerca a su fin. Peor aún: si un tema no ha quedado resuelto, es posible que necesites otra (maldita) reunión para aclararlo…

Así que, si es posible, repasa uno por uno los puntos del “orden del día” que previamente has facilitado a los asistentes; y una vez expuestos y discutidos, formúlalos claramente de nuevo, buscando la aprobación formal del cliente. Algo así como: “Entonces, estamos de acuerdo en que la primera fase consiste en A y B, y el plazo de entrega es X”. Si estáis de acuerdo, pasa al punto siguiente. Intenta ser ordenado y sistemático hasta el final.

8. Pasos a seguir

En parte para asegurarte de que estás “alineado” con el cliente, y en parte para evitar reuniones futuras, conviene adelantar cuáles van a ser los siguientes pasos. Es, además, una de las mejores formas de finalizar una reunión: con la vista puesta en el futuro inmediato.

Evidentemente, tu margen de maniobra es limitado, porque no eres el de los asistentes a la reunión, ni el presidente de la compañía. Lo que puedes hacer para limitar las reuniones y conseguir que sean efectivas depende mucho de tus clientes. Pero también es cierto que si tomas la iniciativa de forma inteligente, y consigues explicarte bien, el cliente se dará cuenta de que ese tiempo ganado no sólo es para ti; es tiempo ganado para todos.