Twitter todavía no tiene un modelo de negocio (pero sí un vocabulario propio)
Lunes, 30 de marzo de 2009
Cuesta trabajo creerlo pero, después de 3 años de “éxito”, Twitter -una de las aplicaciones más populares del universo- todavía no tiene un modelo de negocio. Dicho en otras palabras: hasta el momento no han sido capaces de convertir esos millones de usuarios diarios en dinero contante y sonante.
El pajarito canta mucho, y lo hace muy bien, pero por ahora, nada de cobrar. No han previsto introducir ni servicios Premium, ni cuotas, ni publicidad -TwitAdds- ni nada que se le parezca. Aunque, eso sí, han contratado a una persona para que piense en alguna manera de generar dinero. Puede que el acceso a las bases de datos, y el análisis de la información, acaben convertidos algún día en fuente de ingresos. Quién sabe.
Monetizar vs Crear valor
Éste parece un caso claro del ya conocido: “aporto valor a mis usuarios, pero [todavía] no consigo convertirlo en dinero”. Algo bastante común en la que algunos definen como Freeconomía, o economía de lo gratuito. En esto, como en todo, hay diferentes opiniones. Hay quien mantiene que, a la hora de montar un negocio, lo más importante no es “monetizar” -convertir la actividad en pasta- sino crear valor para los usuarios. Y luego ya se verá…
En Twitter, sin ir más lejos, recuerdan que ese es el camino que Google siguió en su momento: primero crearon un servicio revolucionario, y después tardaron casi 4 años en encontrar un modelo de negocio con el que al fin se sintieron cómodos. Parece que ese es también el objetivo de la compañía del pajarito cantor. Por el momento, parecen más ocupados en aumentar el número de usuarios -que sigue creciendo en todo el mundo- y no se arriesgan a ahuyentarlos con cuotas, publicidad, y otros sistemas de recaudación más o menos “agresivos”, o poco acordes con el modelo de Twitter.
Siempre les quedará la venta
Aunque los jefes de Twitter se han cansado de repetir que no está entre sus intenciones vender la compañía, es una opción que nunca se puede descartar, mucho menos si hay un montón de millones encima de la mesa. Tampoco Youtube era capaz de generar dinero, y Google acabó comprando la compañía por unos miles de millones de dólares. Aunque también es cierto que eran otros tiempos más “alegres”.

Antes, para rediseñar un sitio web tenías que fiarte de tu intuición y de tu buen sentido. Hoy, en cambio, puedes probar diferentes versiones al mismo tiempo para comprobar cuál de ellas funciona mejor. Los usuarios son los encargados de “decirte” -con sus acciones- qué diseño les resulta más atractivo y fácil de usar. En otras palabras, las nuevas herramientas te permiten descubrir la mejor versión de tu sitio web.
Según cuenta Brian Shin -fundador de 


Concéntrate en lo esencial



Cargando...