2009 acaba de arrancar. Es muy posible que en el transcurso del año, antes o después, te toque disfrutar de algunos tiempos muertos: días sueltos entre un proyecto y otro, parones de actividad esporádicos, etc. Aquí te presentamos algunas sugerencias para que no pierdas el tiempo y aproveches esos días al máximo:
1. Repasa tus objetivos a largo plazo
Normalmente, los profesionales independientes vamos corriendo de un proyecto a otro. Si todo va bien, tenemos tal cantidad de trabajo que acabamos por centrarnos exclusivamente en los objetivos del día a día: básicamente, entregar los trabajos a tiempo y sobrevivir. Eso está muy bien, pero puede ocurrirte que, transcurrido el tiempo, te encuentren en una situación en la que no querías estar. Dicho en otras palabras: el tiempo pasa, y como no has tenido ni un momento para levantar la cabeza del monitor, ahora te encuentras donde las circunstancias te han llevado, y no donde tú querías llegar.
Por eso es tan importante que al empezar el año, aprovechando esos momentos más desahogados, vuelvas a recordar cuáles son tus obejtivos a largo plazo: ¿Qué es lo que quieres conseguir con tu trabajo? ¿Dónde te gustaría estar dentro de un año? ¿Cuáles son tus prioridades reales? Es importante que, a pesar de la presión diaria, intentes dar pasos en la dirección adecuada. Lo contrario acabará por generarte frustración.
2. Aprovecha para ponerte al día
Aprovecha para ponerte al día en esos temas que pueden resultar fundamentales para tu crecimiento profesional, y que normalmente no tienes tiempo de abordar: un programa nuevo, una nueva disciplina que está descollando, un curso que echas en falta… Ya sabes que esto es un carrera continua. Ahora puedes profundizar en esas áreas de actividad que, en un futuro inmediato, te permitirán marcar la diferencia. Recuerda que, más adelante, cuando tengas mucho trabajo, no podrás dedicarles tiempo ni esfuerzo.
3. Pon al día tu material de marketing
Si todavía no tienes tarjetas de presentación, folletos promocionales, casos de estudio o cualquier otro material de marketing que luego puedes echar en falta, no lo dudes: éste es el momento de completar esas tareas. Lo mismo ocurre con tus perfiles profesionales, y con el estado de tus blogs y tu sitio web. ¿Está todo actualizado? ¿Tienes tu curriculum al día? Son preguntas que deberías plantearte, y que ahora puedes resolver.
Hazlas online, offline o como quieras, pero hazlas. Es la típica cosa que sólo recordamos cuando nos llevamos “un buen susto”: un archivo que no responde, un “extraño” al arrancar el ordenador, o la desaparición misteriosa de una carpeta. Sólo entonces nos viene a la cabeza eso tan urgente que decidimos hacer 10 meses atrás (y que nunca hicimos): una copia de seguridad de todo nuestro material.
Los dispositivos de almacenamiento son cada vez más baratos, y ya hay muchos servicios web que se encargan de ello. Así que no tienes excusa. No le des más vueltas: ahora que tienes tiempo, debes garantizar la supervivencia de todo tu trabajo. Es una base operativa fundamental para tus proyectos futuros.
5. Actualiza la documentación y ordena tus facturas
Ahora es el momento de actualizar esos viejos contratos, y las plantillas de texto y de cálculo que utilizas a diario. Y aunque es casi seguro que no te apetecerá nada -nunca es agradable- quizá sea un buen momento para ordenar y poner al día todas tus facturas, y para adelantar el trabajo “administrativo” antes de que te toque pagar los impuestos correspondientes.
6. Y si no vas a hacer nada de esto, descansa y coge fuerzas
Si ya has decidido que no vas a emprender ninguna de las tareas anteriores, despreocúpate, desconecta y coge fuerzas para lo que te espera durante el año. Puede que pase mucho tiempo antes de que te encuentres en una situación como ésta…
Y tú, ¿qué es lo que haces en los tiempos muertos? ¿Tienes alguna sugerencia?
