10 estrategias para hacerte visible (y conseguir clientes)

Domingo, 23 de enero de 2011

Dejate verSi los no te ven, no existes. Y si no existes no pueden contratar tus servicios.

Este razonamiento aplica a lo largo de toda tu carrera como . Pero resulta especialmente importante al inicio, cuando todavía no tienes suficiente experiencia, y no has tenido la oportunidad de construir una red de clientes y contactos.

Por eso te proponemos 10 estrategias básicas para hacerte ver:

1. Crea un

No cuesta dinero, aunque sí un poco de esfuerzo. Aprovecha los conocimientos especializados que tienes sobre tu área de actividad profesional.

Si consigues alimentar tu blog con buenos , podrás llegar a mucha gente. Una vez que hayas adquirido cierta difusión y prestigio en la comunidad, serán lo clientes los que se acerquen a ti.

2. Escribe como invitado en otro blog

Otra opción es , de vez en cuando, posts para revistas o webs que gozan de una buena difusión, o al menos de un cierto reconocimiento.

Participar en un blog como “invitado” tiene, además, una ventaja adicional: no exige tanto esfuerzo y tanta regularidad como alimentar tu propio blog.

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5 excelentes maneras de arruinar una presentación

Martes, 8 de septiembre de 2009

¿Has conseguido una oportunidad para presentar alguno de tus productos o servicios y no sabes cómo arruinarla? Pues toma nota.

Guy Kawasaki nos recuerda 5 cosas que NO debes hacer si quieres que tus presten atención a lo que estás ofreciendo.

1. Ni se te ocurra tener en cuenta las necesidades reales del cliente

Siempre que puedas, haz la sin preparación y “a boleo”, pensando que, “con un poco de suerte, los asistentes encontrarán algo interesante”.

Con este método, muy típico entre los comerciales con poca experiencia, puedes estar seguro de que la reunión no va a servir para nada.

+ANTÍDOTO+ El trabajo empieza antes. Investiga y analiza la información disponible -mira la página web de la empresa, pregunta a tus contactos- para saber qué es lo que tus clientes necesitan. Y enfoca la por ahí, con una idea clara de lo que ofreces y lo que quieres conseguir.

2. Arranca con una buena dosis de información “corporativa” sobre tu negocio o empresa

Arranca la reunión con una presentación de al menos 20 minutos sobre tu negocio o empresa: datos, oficinas, cifras, misión y visión…. Tu empezará a bostezar en el primer minuto. Garantizado. Y es fácil que la gente a la que realmente quieres llegar abandone la sala antes de que hayas podido abordar el tema realmente importante.

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10 pautas para hablar mejor en público

Lunes, 23 de marzo de 2009

¿Quieres hacer las mejores presentaciones del universo? ¿Te gustaría convertirte en la persona que mejor vende/explica/entretiene de todo el mundo mundial? Entonces estás en el sitio adecuado. Hoy te ofrecemos 10 pautas para que hables en público mejor que nadie. Cortesía de David Meerman Scott, autor de 3 libros sobre marketing viral y estratégico, y conferenciante experimentado:

1. Tómatelo en serio

Piensa que si estás en una sala con 200 personas escuchándote, y la dura media hora, estás consumiendo nada menos que 100 horas del tiempo de esa gente. Ese tiempo de atención merece un esfuerzo por tu parte.

2. Cíñete a los objetivos de la

¿Qué es lo que quieres conseguir? ¿Vender tus servicios? ¿Explicar algo? Estructura tu conforme a esos objetivos. Ten en cuenta que, además, deberías motivar, entretener y, si es posible, dar información valiosa a la gente que te está escuchando.

3. Cuenta

Cuando alguien dice: “déjame que te cuente una historia”, enseguida capta el interés de la gente. En cambio, cuando alguien dice: “déjame que te cuente algo sobre mi empresa”, la reacción de la gente no tiene nada que ver…

Casi todas las presentaciones son aburridas. Las historias, en cambio, son entretenidas. Así que, ¿por qué no empezar tu presentación con una historia? También puedes utiliza historias para ilustrar tu punto de vista. Es la mejor manera de conseguir que la te preste atención.

4. A nadie le interesa tu producto o servicio (excepto a ti)

Suena un poco duro, pero así es. Lo que a la gente le importa es la manera en que puedes resolver sus problemas. La charla no es sobre ti. Debe estar enfocada a tu audiencia. Así que cuando tengas que hacer referencias a tus productos y servicios, enfócalo desde el punto de vista de tus . Céntrate en cómo has conseguido resolver los problemas a los que tus se enfrentaban.

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PRESENTACIÓN 15 trucos inteligentes para triunfar en tus presentaciones

Viernes, 20 de febrero de 2009

Ante el formidable éxito de público y crítica, hemos creado una PRESENTACIÓN con 15 para realizar presentaciones más inteligentes, entretenidas y efectivas. No te la pierdas.

Si lo prefieres, también puedes consultar el artículo que publicamos sobre el tema. Ya sabes que está basado en los de Edward Tufte, genio de los datos y profesor en la Universidad de Yale

15 Trucos Para Tus Presentaciones      

15 trucos inteligentes para triunfar en tus presentaciones

Miércoles, 11 de febrero de 2009

¿Quieres realizar presentaciones más inteligentes? Puedes empezar por la base, y puedes afinar todavía más con los de Edward R. Tufte, experto en datos y profesor de la Universidad de Yale:

1. Llega con tiempo

Sal de casa -o de donde te encuentres- con un cierto margen de tiempo para neutralizar los típicos imprevistos: atascos, problemas con la reserva de la sala, el proyector que no funciona… Si todo va bien y te sobra un poco de tiempo, siempre puedes mezclarte con el público y charlar un poco.

2. Cómo empezar

-Comunica claramente a la cuál es el problema, a quién afecta y cual es la solución que tú propones.

-No desestimes un arranque sorprendente para captar la atención de la audiencia, aunque debes meditarlo bien y, sobre todo, debes tener un gran conocimiento y control sobre el tema. Un ejemplo clásico -aunque de alto riesgo-:

Un profesor de matemáticas, ante una audiencia en la que la mitad son también expertos en matemáticas, comete un claro en la primera diapositiva. La audiencia lo señala, y permanece atenta durante toda la , pendiente de la aparición de otro que, por supuesto, nunca se produce…

-Escribe tu propia introducción.

3. Nunca te excuses

La mayor parte de la gente ni siquiera se habrá dado cuenta de los temas por los que te estás excusando. Y además, es posible que suene a excusa barata.

4. Para la información compleja, utiliza el esquema: de lo particular a lo general y vuelta a lo particular

Pon un ejemplo concreto, después plantea una visión general, y acaba con otro ejemplo concreto para reforzar el argumento.

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PRESENTACIÓN 10 consejos para escribir mejor sin complicarse la vida

Martes, 2 de diciembre de 2008

Cuando un libro tiene éxito, enseguida hacen una película, ¿no? Nosotros no tenemos tanto presupuesto, pero no vamos a quedarnos atrás: el 10 consejos para escribir mejor sin complicarse la vida tuvo un montón de entradas, y hemos decidido crear una PRESENTACIÓN. Aquí la tenéis.

10 Consejos para freelance para escribir un poco mejor 

10 consejos para escribir un poco mejor sin complicarse la vida

Lunes, 10 de noviembre de 2008

Hay mucha gente que no se siente cómoda a la hora de un . Sienten una cierta inseguridad. No saben si el contenido está claro, si está correctamente escrito, si puede dar lugar a malentendidos…

Lo cierto es que para muchos profesionales, redactar sigue siendo una tarea casi imprescindible: unas veces hay que mails y documentos de análisis; otras, tenemos que ponerle textos a una web y a una . Y un largo etcétera.

Está claro: en algún momento te va a tocar escribir, así que aquí tienes unos útiles para que puedas hacerlo un poco mejor:

1. Elimina la presión

Recuerda: no se trata de ganar el Premio Nobel. En el trabajo, la escritura es sólo un medio para expresarse, no un fin en sí misma. Así que quítate de encima la presión. Sólo se trata de expresarse de forma clara y ordenada.

Piensa que, si sabes hablar, sabes escribir. Si hablas correctamente, seguro que puedes escribir correctamente. La redacción te da la oportunidad, eso sí, de corregir los defectos típicos de la expresión oral: repeticiones, coletillas, frases entrecortadas, saltos bruscos de un tema a otro, etc. Piensa que vas a trasladar lo que quieres decir al papel, pero corrigiendo esos defectos que hemos mencionado.

2. Primero, ordena tus ideas

Contra lo que mucha gente cree, la clave no está en la forma de escribir, sino en la claridad y el orden en la . No importa los recursos de expresión que tengas: si empiezas a escribir hablando de A, en la segunda línea has saltado a B y en la tercera vuelves a A, pero en un momento anterior en el tiempo, ese texto va a ser un auténtico desastre. Si primero afirmas A y, acto seguido, niegas A, tampoco vas a conseguir comunicar bien tus ideas.

3. ¿Qué quieres contar? ¿A quién?

¿Cuál es tu mensaje? ¿A quién va dirigido? Piensa qué quieres decir y a quién se lo vas a contar. ¿Cuál es la idea central que quieres transmitir? ¿Qué nivel de información tiene el receptor? Es mejor que des una respuesta a estas preguntas antes de lanzarte a escribir.

Después, define los puntos que vas a tratar y en qué orden. Un esquema previo puede ser de gran ayuda.
Y otro truco útil: intenta ponerle un título a lo que vas a escribir. El título tiene que recoger el tema esencial del texto. Algo así como tu premisa de partida. Es importante hacerlo, porque de esta forma te aseguras de que todo el texto va en el mismo sentido, y evitas defender tesis contrarias en cada párrafo.

4. No te metas en líos

Si no tienes seguridad, lo que no debes hacer, bajo ningún concepto, es meterte en líos. Es decir, en frases demasiado largas que intentan conectar muchos elementos e ideas, con muchas proposiciones, muchas conjunciones, y muchos verbos. Piensa que cuanto más alargas la frase, más sencillo es cometer un de concordancia, y más complicado resulta interpretar el significado para el lector. A mitad de la frase es muy posible que ya no sepa a qué te estás refiriendo. Más vale poner un punto de por medio y empezar otra vez la frase desde el principio, con sujeto, verbo y predicado.

Tampoco se trata de escribir como hablan los indios que aparecen en las películas del oeste, claro. Pero mira este ejemplo:

El desarrollo del proyecto se realizará en la sede del cliente en Albarracín, teniendo una duración de aproximadamente 8 meses que se distribuirán en las fases de análisis y desarrollo, incorporando la entrega final los requerimientos funcionales solicitados por el cliente.

Y este otro:

El desarrollo del proyecto se realizará en la sede del cliente en Albarracín. Tendrá una duración aproximada de 8 meses que se distribuirán en las fases de análisis y desarrollo. La entrega final incorporará los requerimientos funcionales solicitados por el cliente.

¿Teniendo? ¿Incorporando? Por mucho que intentemos encadenar “elementos” en una sola frase, no conseguimos hacer el texto ni más elegante ni más comprensible. Más bien al contrario. De una frase hemos pasado a 3, y ahora los conceptos están más claros y definidos. Ya no parece el texto de un abogado malo en prácticas…

5. No separes verbo y predicado con una coma. Evita la forma pasiva

Hay ciertas reglas que son muy sencillas de cumplir y resultan de gran ayuda. Nunca separes el predicado y el verbo con una coma. Por ejemplo: “El proyecto, tendrá una duración de 8 meses”. Es incorrecto.

Evita también, en la medida de lo posible, el uso de la forma pasiva, que puede volver la construcción de la frase un poco enrevesada.

La redacción del proyecto ha sido solicitada por la empresa Car Express.

¿Solicitada (la redacción)? ¿Solicitado (el proyecto)? La frase es correcta, pero resulta bastante más sencillo así:

La empresa Car Express ha solicitado la redacción del proyecto.

6. Huye de las modas

No abuses de las expresiones de moda. Se ha convertido en un clásico. Cuando una expresión, un verbo o un adjetivo “triunfa” en el mundo de los negocios, todo el mundo empieza a utilizarlo en cada párrafo que escribe. Un año es “priorizar”; otro año es “valor añadido”; al siguiente toca “en base a”; y después viene “poner en valor”.

Intenta no abusar de estas expresiones, porque pueden acaban resultando muy farragosas. Sobre todo cuando se incluyen en los textos “con calzador”, sólo para que el receptor tome nota de lo bien informado que está el que escribe…

7. Ojo con los alardes

Cuidado también con los adornos y los alardes de erudición. Si no estás absolutamente seguro de cómo se usa una palabra, o del significado de una expresión, no la emplees. Mejor todavía: asegúrate antes consultándola en el diccionario o en la Wikipedia. Busca ejemplos para enterarte bien. Así, la próxima vez podrás utilizarla con soltura.

Lo mismo sucede con los latinajos. Contrástalos bien, porque es posible que estés intentando quedar como una persona culta, y al final parezcas un listillo/a…

¿Sabías, por ejemplo, que se dice grosso modo y no a grosso modo? ¿O que la forma correcta es Statu Quo?

8. ¿Se entiende? Dale la vuelta si es necesario

¿Has acabado ya? Lee el texto de nuevo. Si quieres, puedes hacerlo incluso en voz alta. ¿Tiene sentido? ¿Hay contradicciones? ¿Te entendería alguien que estuviese escuchando? Si algo no cuadra, dale otra vuelta a la estructura. Hay veces en las que es necesario cambiar de forma sustancial el texto: poner lo del final al principio, eliminar párrafos enteros, completar otros, etc. No tengas miedo de hacerlo. La escritura es un proceso de mejora continua.

9. Repasa, repasa, repasa

Sé cuidadoso. Revisa el texto. No importa cuántas veces lo hayas leído: siempre hay pequeños fallos y muchas cosas que se pueden mejorar. El nivel lo pones tú. Es evidente que no vas a dedicar un día entero a revisar un simple . Pero sí está bien que seas consciente de ello: cuanto más tiempo le dediques, mejor será el resultado final.

Usa los correctores ortográficos, pero revisando las opciones y dudas una por una. Son herramientas muy útiles, pero no dejan de ser máquinas. Un ejemplo: “continua” y “continúa”. Las dos opciones están bien para el corrector, pero a ti no te sirven las dos. Depende del contexto.

10. Practica, lee. Da pequeños pasos

Está claro: las reglas están hechas para romperlas con inteligencia. Una vez que hayas ganado confianza, podrás librarte de los “corsés” y escribirás con un estilo un poco más libre. El secreto está en la práctica. Como en todo, a escribir se aprende escribiendo, y leyendo a la gente que lo hace bien. Se aprende incluso leyendo a la gente que lo hace rematadamente mal…

¿Se te ocurre algún otro consejo útil?

8 cosas que nunca te dijeron para hacer buenas presentaciones

Miércoles, 1 de octubre de 2008

Estimado/a , te guste o no, en algún momento vas a tener que hacer una : para mostrar tus servicios al cliente, para explicar tu propuesta de trabajo, o para lo que sea. Así que vamos a darte 8 consejos realmente útiles para que tu presentación tenga éxito.

1. Elige la aplicación que más te conviene

¿Gratis o de pago?

Power Point, el software para realizar presentaciones de Microsoft Office, es el estándar. Pero existen otras alternativas en el mercado que ofrecen una ventaja fundamental: son gratuitas. En la misma línea del gigante americano se encuentra Impress, la versión de Open Office (paquete de aplicaciones de oficina abiertas del que ya hemos hablado en otras ocasiones).

¿En local o en servidor?

Tanto como Impress son programas que debes instalar en tu ordenador. Pero hay otras opciones que se almacenan en un servidor web. Es decir, puedes crear tu presentación y después acceder a ella desde cualquier lugar y cualquier equipo. Sólo necesitas una conexión a Internet. Estas son las más conocidas:

Slideshare

Zoho Show

Google Presentations

Todas son aplicaciones gratuitas y nos permiten realizar las presentaciones a distancia, invitando a las personas que queremos que las vean.

Incorporan, además, un sistema de chat -incluso de Skype- para facilitar la entre los asistentes. Necesitan conexión e incorporan menos funcionalidades desde el punto de vista gráfico que Power Point o Impress, es verdad. Pero no pierdas de vista que lo más importante en una presentación es siempre el mensaje, y no tanto el formato, que nunca debe desviar la atención del contenido.

Échales un vistazo y elige la aplicación que más te guste.

2. Conecta con la

No hay nada peor que una presentación aburrida. Bueno, quizá sí hay algo peor: una presentación desenfocada, fuera de lugar. Para eso es mejor quedarse en casa. La manera de evitarlo es:

Saber bien a quién nos dirigimos: ¿cuál es la motivación de la audiencia?, ¿cuánto saben del tema que voy a tratar?, ¿cuáles son sus expectativas?, ¿cuál es su experiencia y su posición dentro de la organización a la que pertenecen? Y, por supuesto: ¿qué espero conseguir con esta presentación? Un ejemplo: si preparas una presentación absolutamente técnica y resulta que la gente no tiene ni idea del tema, sólo conseguirás abrumarles, y hacer que bostecen dos veces por minuto…

Piensa también en la actitud del público con el que te vas a encontrar: si es favorable, todo será más sencillo; si es un público pasivo, tendremos que despertar su intereś con preguntas directas; si es un público negativo, no podemos “venderles la moto” desde el principio, hay que ser humilde y resaltar las ventajas de nuestra propuesta.

En resumen: Hay que prepararlo todo bien antes para adoptar el enfoque adecuado.

Arranca con energía y entusiasmo. Si tú estás medio dormida, imagínate la gente que te escucha… Los primeros minutos son clave para enganchar a la audiencia. Trata de no divagar, sobre todo al principio. Tienes que presentar el tema central enseguida para atraer a la gente.

3. Ajusta la duración y el contenido de la presentación

La forma más común de acabar con una presentación es alargarla demasiado. En todos los sentidos: demasiadas palabras en cada punto, demasiadas líneas de , demasiadas diapositivas, demasiados minutos de duración. Es, sin duda, la mejor manera de matar a la audiencia de aburrimiento. Y es que decir más cosas no implica decirlas mejor. Al contrario. El exceso de datos penaliza la atención del usuario, que no es capaz de procesar toda la información. Mucho menos cuando empleamos un tamaño de fuente que difícilmente se puede leer…

Hay algunas fórmulas que pueden resultarte útiles para “controlar” la duración de tu presentación:

Regla 10/20/30

10 diapositivas

20 puntos en la fuente como mínimo

30 minutos de duración como máximo

Regla del 7×7

No más de 7 líneas de texto por diapositiva

No más de 7 palabras en cada línea

Regla del 3
No más de 3 partes:
(1) Introducción
(2) Discusión
(3) Conclusión

Regla del 20:
Según esta regla, a partir de los 20 minutos la atención de un adulto decae. Por eso, si la presentación no puede llevarse a cabo en 20 minutos -casi nunca sucede- hay que intentar, cada cierto tiempo, cambiar un poco la forma y el fondo para mantener el interés.

Lógicamente, estas fórmulas son orientativas. Rómpelas con inteligencia cuando lo necesites.

4. No leas en voz alta; dejarán de escucharte

Tus diapositivas apoyan y refuerzan lo que dices, pero recuerda que no son capaces de sustituir tus conocimientos; tampoco tus palabras, tus gestos, tu … El público espera que aportes algo más porque, en caso contrario, ¿para qué estás allí? Así que no te limites a leer en voz alta con la vista puesta en la pantalla. Es fundamental que conozcas el tema a fondo y lo tengas bien memorizado. Las diapositivas son sólo una guía para encauzar tu , y un medio para reforzar tu mensaje con ideas claras e impactantes, gráficos y datos significativos, etc.

Si la audiencia se da cuenta de que estás leyendo el texto, dejará de hacerte caso. Para leerlo se bastan ellos sólos y, además, son capaces de hacerlo con más rapidez que tú, que debes emplear más tiempo para pronunciar en voz alta. Así que, ya sabes: estudia bien la presentación antes de exponerla en público. Seguro que tú mismo sabes distinguir cuándo alguien ha elaborado su presentación y cuándo la ha tomado prestada…

5. Sin luces de colores

Mucho cuidado con los diseños excesivamente llamativos, los clipart y las transiciones con sonidos y movimientos. Es una presentación, no un bazar chino. Recuerda que el objetivo es comunicar un mensaje claro y ordenado al usuario, y que no conviene marearle con luces de colores. El texto debe resultar perfectamente legible sobre el fondo. Atractivo, sí; recargado, no.

6. Algo que se pueda recordar

Lo ideal es mantener la intensidad durante toda la presentación, pero como no siempre es posible, hay que intentar que al menos el principio y el final sean mensajes de impacto, que luego el usuario pueda recordar.

Un buen final siempre deja buen sabor de boca. Nunca termines una presentación en el turno de preguntas. Busca un final adecuado. Algunas ideas:

un buen resumen

un elogio sincero a los asistentes

una anécdota inteligente relacionada con el mensaje principal

plantear una duda para que cada uno pueda resolverla en casa

una visión positiva para el futuro

una dosis de humor inteligente (si no va a ser inteligente, es mejor que lo dejes)

7. Cosas que no conviene hacer…

Enfadarse con la audiencia, entrar al trapo con preguntas hostiles, disculparse o menospreciar tu propia presentación, hablar a la pantalla, usar un tono monocorde, tratar de evitar las preguntas, dar por obvio algo importante, mostrar hastío al explicar cosas sencillas, terminar la presentación en el turno de preguntas.

8. Para salir de apuros

Si quieres evitar interrupciones constantes durante la presentación puedes pedir a la audiencia que reserve sus preguntas para el final.

Las preguntas planteadas por cada uno de los asistentes deben servir para todos, así que a veces conviene repetirla en voz alta antes de contestarla, para que todos puedan oírla. Y después, responde a toda la audiencia, y no sólo a quién a formulado la pregunta.

Cuando una persona o un grupo monopoliza todas las preguntas, evita seguir mirándoles una vez que han acabado, porque puede entenderse como una invitación a que prosigan. En esos casos, puede resultar útil dirigir la mirada hacia otro grupo de personas.

Si te preguntan algo que desconoces, lo mejor que puedes hacer es responder: “La verdad es que en este momento no lo sé, pero voy a enterarme y te lo comunicaré en cuanto lo sepa”.

¿Qué experiencia has tú tenido con las presentaciones?