¿Todo el mundo puede convertirse en un profesional freelance? Mmmmm. En teoría sí, pero en la práctica, es mejor reunir al menos unos cuantos requisitos previos, para que la aventura no acabe antes de tiempo.
En Freelancefolder han recopilado las condiciones que necesita un auténtico freelance. Nosotros hemos puesto de nuestra parte para completar la información. Esto es lo que hace falta:
1. Una habilidad que alguien necesita. Si no existe demanda para el producto o servicio que tú ofreces, no vas a poder vivir de ello. A no ser que seas capaz de crear esa necesidad en el mercado. Pero eso ya son palabras mayores: significaría que eres un pequeño genio.
2. Conocimiento básico de negocio. No hace falta que hagas un máster en gestión empresarial, ni mucho menos, pero hay algunas cosas que te va a tocar hacer: generar una factura, comunicarte con tus clientes, guardar la información para cubrirte las espaldas, etc. Afortunadamente, contamos con buenas herramientas para realizar estas tareas “complementarias” de nuestra actividad principal. Por ejemplo, facturagem para crear y compartir las facturas.
3. Funcionar en la Red. Si no conoces ni utilizas los recursos y herramientas que hoy ofrece la Red, lo tienes muy difícil para dar el salto. Pero es una opción que podemos descartar. Si no, no estarías leyendo ahora mismo este artículo en este blog…
En la Red no sólo puedes encontrar un montón de herramientas útiles para realizar tu trabajo diario. Internet también te da la oportunidad de darte a conocer entre tus clientes potenciales. Tienes a tu disposición varias redes profesionales -para reforzar y ampliar tu base de contactos- y nuevas herramientas de comunicación y promoción como Twitter.
4. Tiempo. Elemental, querido Watson. Si no tienes tiempo para desarrollar tu trabajo, no puedes convertirte en un freelance. Este requisito es clave sobre todo al principio, porque casi todos los profesionales freelance arrancan compaginando su trabajo asalariado con proyectos por su cuenta. Ese suele ser el momento crítico. Si piensas que en tu agenda diaria ya no cabe ni una actividad más, prueba con esta receta mágica.
(más…)