Enlaces freelance de la semana. Episodio 2

Viernes, 22 de mayo de 2009

Aquí llega la selección de enlaces de esta semana:

¿Cómo seleccionar una agencia de transporte?

En general hay que tener las ideas y los conceptos bastantes claros para ahorrar la mayor cantidad de dinero posible y obtener, tanto para nosotros como para nuestros clientes, la mejor calidad de servicio posible.

Cómo buscar trabajo en Internet

Lo cierto es que Internet ya esta establecida en casi todos lados. Constituye una herramienta esencial de comunicación, divertimento, , etc. Pero sobre todo se ha impuesto en el ámbito laboral, tanto como herramienta de trabajar, como para la búsqueda de empleo.

El mes del emprendedor

Durante todo este mes se celebra en la diferentes comunidades autónomas de España el día del emprendedor, con diferentes actividades encaminadas a potenciar la capacidad de creación de empresas de todas las personas interesadas en emprender.

¿Tener marca o dejar marca?

Una marca es eso, una señal, una huella, algo que DEJAS no algo que TIENES. Por lo tanto aunque debas hacer un esfuerzo por descubrir, gestionar y mejorar, la final la van a tener los demás. Son los “otros” los que van a cuál es el de tu marca.

¿Cómo incentivar a tus lectores a que dejen comentarios?

Conseguir no es nada sencillo, sobre todo cuando recién se empieza un blog, pero también les pasa a blogs no tan chicos, que no tienen mucha de los lectores.

¡Esperamos que os guste la selección!

El secreto del éxito podría estar en… no ver la televisión

Martes, 5 de mayo de 2009

Siempre estamos pensando en cómo organizar mejor nuestra rutina para sacarle el máximo rendimiento. En varias ocasiones hemos mencionado consejos prácticos y herramientas muy útiles para gestionar el tiempo. Pero puede que la solución más efectiva de todas sea mucho más simple -y más plana- de lo que crees.

Aquí va:

¿Has pensado alguna vez en cuanto “ganarías” si dejases de ver la ? Podrías hacer deporte, podrías tocar la guitarra o la pandereta, podrías estudiar ese curso al que llevas tiempo dándole vueltas para ponerte al día, y podrías, por qué no, pensar y desarrollar alguna idea genial.

Tiempo para ti

Mucha gente pasa -pasamos- cerca de 2 al día delante del televisor. Es verdad que es una “actividad” hasta cierto punto relajante, porque no exige ningún esfuerzo físico -al menos desde que hay mando a distancia- ni mental. Pero también es cierto que, sólo con disminuir la dosis, podrías liberar una cantidad de tiempo impresionante:

Calcula, por ejemplo, que podrías contar con 14 horas semanales más, que se convertirían en 56 horas al mes, y a lo largo de un año sumarían unas 672 horas.

(más…)

Decide AHORA y sigue adelante: dedicar más tiempo no te ayudará a tomar una decisión mejor

Miércoles, 29 de abril de 2009

¿Sabes cuál es la regla más importante a la hora de tomar decisiones? ¿Sabes cuál es tu recurso más valioso? Seth Godin tiene una idea clara al respecto:

Dedicar más a la no hace que las decisiones sean mejores.

De hecho, dedicar más tiempo suele rebajar la calidad de las decisiones.

Disponer de más sí que puede ayudar. Pero tener más tiempo sin más información simplemente crea , y no agudeza ni perspicacia.

AHORA te libera para disponer de tu recurso más valioso: el tiempo. Así puedes ponerte a trabajar con otra cosa.

¿Qué ocurre si, a partir de hoy mismo, empiezas a decidir en cuanto tienes una cantidad de información razonable?

Puedes consultar el post original I need more time, publicado por Seth Godin en su blog.

Si el tema te ha gustado, seguro que también te interesan estos 10 consejos ágiles.

Lo mejor de ser freelance: 5 grandes ventajas por las que merece la pena ser un profesional independiente

Lunes, 9 de febrero de 2009

A veces es muy fácil quedarse atrapado en los problemas y las preocupaciones diarias: los plazos de entrega, las facturas, las peticiones de los clientes… Tanto que puedes llegar a olvidar por qué te hiciste en su momento. Pero no, no estabas loco. Tomaste la mejor . Hoy, tomando como referencia un artículo de Freelancefolder, vamos a recordar 5 grandes ventajas de ser freelance:

1. Tú decides

Como freelance, tú decides qué es lo que vas a hacer. Tus capacidades y tu nivel de esfuerzo son los que determinan, en gran medida, tu éxito; y puedes controlar las dos variables. Si tienes talento, trabajas duro y tienes un poco de suerte, puede irte realmente bien.

Tus ingresos no dependerán de la decisión de un , ni de la estructura de la organización en la que trabajas. El autónomo es una de las formas en las que más claramente se produce la compensación por méritos.

Para la gente independiente y emprendedora, hay pocas opciones mejores.

2. Libertad para elegir cuándo y dónde trabajas

Una de las mejores cosas de ser freelance es la libertad para hacer las cosas a tu manera. Está claro que vas a tener que esforzarte, y que hay algunas reglas de debes respetar -al fin y al cabo, siempre trabajas para clientes- , pero la decisión de dónde y cuándo realizas tu trabajo, es absolutamente tuya.

¿Eres de los que prefieres la noche? Adelante. ¿Te gusta trabajar en una cafetería? Ningún problema. ¿Con el pijama estás más cómodo? La decisión está en tus manos. Esto significa que eres inmune a los atascos y las aglomeraciones. Si el rebaño va al norte, tú puedes ir al sur. Si ellos viajan el viernes por la tarde y vuelven el domingo, tú puedes cambiar las reglas. Sólo necesitas crear tu propio orden interno.

3. Trabaja en las cosas que te gustan

Trabajar en lo que te gusta es uno de los puntos más importantes para ser feliz. Como freelance puedes centrarte en las actividades que más te interesan y que, por tanto, son las que mejor conoces y las que mejor haces. Sinceramente: si lo que haces no te gusta, es mucho más difícil que llegues a ser un gran profesional independiente.

4. Sin los de las empresas tradicionales

Una de las primeras cosas que descubres cuando empiezas a realizar trabajos por tu cuenta es que el tiempo te cunde el doble que en una oficina. Tiene su explicación: para empezar, trabajas para ti, que siempre motiva mucho más. Además, en el entorno de la oficina hay bastantes maneras de perder el tiempo. Por ejemplo:

-Los desplazamientos hasta el centro de trabajo, y de vuelta a casa

-Las [malditas] reuniones, que muchas veces no se sabe para qué sirven

-El papeleo, la burocracia y los trámites que dilatan los procesos en las de cierto tamaño

-Las pugnas internas entre compañeros y entre departamentos

-La falta de flexibilidad y la lentitud de las organizaciones para tomar decisiones: tu trabajo puede estar días e incluso semanas paralizado esperando una decisión que no se sabe bien quién tiene que tomar.

-Los horarios: si, hagas lo que hagas, vas a acabar muchas metido en el mismo sitio, ¿para qué darse prisa?

El del tiempo. En cambio, trabajando por tu cuenta te concentras mucho mejor en tu trabajo y evitas perder un tiempo con el que puedes hacer muchas otras cosas. Si acabas antes, tienes más tiempo para tu ocio, o para empezar nuevos proyectos.

5. Nadie puede despedirte

Por desgracia, en la situación actual los despidos son cada vez más comunes. Es cierto que la situación económica afecta directamente a los freelance, y es muy posible que ahora te toque trabajar más y más duramente para mantener tu nivel de ingresos. Pero tu destino laboral no está en manos de un solo jefe o una sola . Siempre puedes intentar compensar con otros clientes y abrir nuevos caminos.

Además, en momentos de ajuste, los freelance pueden resultar mucho más competitivos y flexibles para las empresas que un ejército de asalariados.

*Si quieres, puedes leer el artículo Why Freelancing is Awesome, publicado en Freelancefolder.

Cómo conseguir que las (malditas) reuniones sirvan para algo

Jueves, 22 de enero de 2009

Es seguro que todas las organizaciones tienen demasiadas , y muchas de ellas están muy mal preparadas. No conseguimos que nuestras sean más productivas por una razón fundamental: no valoramos nuestro de forma adecuada. La gente que convoca las reuniones y la gente que acude a ellas normalmente no cree que el sea su recurso más valioso. Reid Hastie, profesor en la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago.

Esta reflexión -aparecida en un artículo del New York Times y recogida en el blog de 37 signals- nos da pie para abordar una de las pérdidas de tiempo favoritas de las empresas: las reuniones. Desde luego, los freelances tampoco están a salvo. De vez en cuando te tocará reunirte con el cliente para arrancar el proyecto, para resolver dudas, para realizar un seguimiento, incorporar cambios, etc. Y seguro que en muchas ocasiones habrás tenido la sensación de que aquello no ha sido más que una pérdida de tiempo; que has malgastado una mañana o una tarde -incluidos los desplazamientos- y no has sacado nada en claro. Lo dicho: malditas reuniones…

¿Hay algún método para conseguir que las reuniones resulten más útiles y productivas? Sí. Apoyándonos en los consejos de Reid Hastie, y adaptándolos a las necesidades de los profesionales independientes, hemos elaborado una lista con 8 consejos clave:

1. Toma la iniciativa

El líder de la -normalmente, la persona que la convoca- debe asegurarse de que los objetivos son claros, y de que todos los asistentes conocen los temas que se van a tratar antes del día y la hora de la convocatoria. Como freelance, es muy fácil que te enfrentes a una situación desigual: tú eres consciente de que tu tiempo es muy valioso; ese tiempo que dedicas a la es tiempo de menos para realizar tu , tiempo que tendrás que recuperar de alguna manera. Pero es muy posible que tus clientes no piensen exactamente lo mismo. Seguramente, ellos cuentan con 8 horas para gastarlas de cualquier manera, y les da lo mismo pasar la mitad del día en una sala de reuniones, porque al final van a cobrar lo mismo…

Así que tú eres el principal interesado en hacer que la reunión sea efectiva. Eso te obligará, muchas veces, a tomar la iniciativa.

2. Limita la cantidad de reuniones al mínimo indispensable

Debes hacer ver a tu cliente cuál es el real del tiempo, y el coste de gastarlo de cualquier manera. Una vez que lo entienda y asuma, estaréis de acuerdo en limitar el número de reuniones al mínimo indispensable. Estos argumentos/reflexiones pueden serte útiles:

Tiempo y . En el ámbito de los negocios, nos gusta convertir el tiempo en dinero, y viceversa. Pero en la práctica, el tiempo y el dinero son diferentes. Podemos conseguir más dinero, ahorrarlo, moverlo entre cuentas y usarlo cuando nos interesa; pero estas operaciones no se puede aplicar fácilmente al tiempo.

Un bien perecedero. El tiempo es el bien más perecedero del mundo. No puede reponerse. No puedes ganar una hora extra para utilizarla en un día especialmente ajetreado. Sin embargo, solemos tener una vaga sensación de que hay mucho tiempo disponible -en algún lugar del futuro- y por eso lo malgastamos hoy, robándoselo a nuestra familia y nuestros amigos, o incluso a nosotros mismos cuando llegamos justos al final de la jornada de trabajo y tenemos que dedicar una hora extra.

El coste de oportunidad. Y lo que es más importante: no somos capaces de ver las oportunidades del tiempo perdido. Cuando elegimos dónde invertir nuestro tiempo -contrariamente a lo que sucede cuando invertimos nuestro dinero- nos olvidamos de que hay otras cosas que podríamos haber hecho con él.

3. Sustituye las reuniones por vídeoconferencias

Muchas veces, el asunto que tienes que tratar puede resolverse perfectamente por teléfono, chat o utilizando un servicio de videoconferencia. Estos sistemas suponen un gran ahorro de tiempo y recursos, ya que evitan los desplazamientos. Además, propician un contacto más frecuente con el cliente: permiten resolver dudas y tratar cuestiones que, planteadas en una reunión, afectarían a nuestra , tardarían en ser respondidas, y consumirían demasiado tiempo.

4. los objetivos y difúndelos antes del encuentro

Pregúntate a ti mismo: ¿Qué queremos conseguir con esta reunión? ¿Qué me gustaría haber resuelto al abandonar la sala? En cuanto lo tengas claro, crea un borrador sencillo con los puntos que vais a tratar y los objetivos finales de la reunión. Asegúrate de hacérselo llegar a tu cliente antes de la reunión, para que tenga tiempo -él también- de prepararse los temas, y de recoger la que necesitáis para avanzar en el proyecto. Es increíble el tiempo que se pierde por acudir a las reuniones “sin haber hecho los deberes”.

5. Limita la duración

Si asignas a la reunión una duración determinada, tendrás mucho ganado: no sólo acabaréis antes, sino que los asistentes serán conscientes de la importancia de aprovechar el tiempo. En otras palabras, intentarán ser más “ejecutivos”.

Atención concentrada. Con las reuniones sucede lo mismo que al realizar una presentación: a partir de los primeros 30 minutos la atención de los asistentes decae, y a todos nos cuesta mucho más mantener la concentración. Todo depende de los temas que haya que tratar, pero ir más allá de 2 horas puede convertir el evento en una pequeña agonía improductiva.

6. Puntualidad

¿Para qué fijar una reunión para una hora si, en realidad, no va a comenzar hasta dos horas después? Es una pregunta lógica que seguro que te has planteado. La impuntualidad es una forma impresionante de derrochar tiempo. Pero claro, en este caso, como en tantos otros, estás en manos del cliente. Lo único que puedes hacer es cumplir con tu parte del trato, asegurándote de que estás presente a la hora marcada. Lo contrario sería un precedente pésimo para tus propios intereses… Siempre puedes solicitar puntualidad a los asistentes al realizar la convocatoria, pero de una forma sutil y muy educada.

7. Cierra los temas

A veces tenemos la tentación de pasar por encima de algunos temas espinosos. Pero todo lo que no se aclara puede volver en cualquier momento, incluso cuando el proyecto se acerca a su fin. Peor aún: si un tema no ha quedado resuelto, es posible que necesites otra (maldita) reunión para aclararlo…

Así que, si es posible, repasa uno por uno los puntos del “orden del día” que previamente has facilitado a los asistentes; y una vez expuestos y discutidos, formúlalos claramente de nuevo, buscando la aprobación formal del cliente. Algo así como: “Entonces, estamos de acuerdo en que la primera fase consiste en A y B, y el plazo de entrega es X”. Si estáis de acuerdo, pasa al punto siguiente. Intenta ser ordenado y sistemático hasta el final.

8. Pasos a seguir

En parte para asegurarte de que estás “alineado” con el cliente, y en parte para evitar reuniones futuras, conviene adelantar cuáles van a ser los siguientes pasos. Es, además, una de las mejores formas de finalizar una reunión: con la vista puesta en el futuro inmediato.

Evidentemente, tu margen de maniobra es limitado, porque no eres el jefe de los asistentes a la reunión, ni el presidente de la compañía. Lo que puedes hacer para limitar las reuniones y conseguir que sean efectivas depende mucho de tus clientes. Pero también es cierto que si tomas la iniciativa de forma inteligente, y consigues explicarte bien, el cliente se dará cuenta de que ese tiempo ganado no sólo es para ti; es tiempo ganado para todos.